HIDALGO (apro) .- En una hielera abandonada en la colonia Xochitlán de las Flores fue encontrada una cabeza humana –la segunda en esta semana–, en el municipio de Tula, Hidalgo. Sobre el recipiente había un mensaje escrito en una cartulina blanca: “1×1”.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Tula de Allende, a través del mando coordinado, atendieron un llamado de alerta sobre la localización de una hielera de color blanco destapada, colocada sobre la banqueta y frente a un domicilio en Calzada de las Bugambilias, esquina con avenida Orquídeas.
Al llegar, corroboraron que al interior del contenedor había una cabeza y dos extremidades de un hombre. También, que sobre la hielera estaba una cartulina color blanco con el mensaje amenazante.
El hallazgo ocurrió tres días después de que fuera encontrada una primera cabeza humana en Tula, dentro de una bolsa negra, de la que escurría líquido hemático, en una cubeta, en la calle Hermenegildo Galeana del Barrio Alto.
Junto al resto humano igualmente había un mensaje amenazante, aparentemente contra el grupo del Bárcenas o Los Bárcenas, otra de las células del huachicol local.
Tula es parte de una disputa territorial entre grupos del crimen organizado por el comercio de narcóticos y el control de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) para robar hidrocarburos.
El Gabinete de Seguridad de Hidalgo reconoce la confrontación entre dos facciones del otrora cártel único de Los H o Los Solas, que presuntamente han sido reforzadas por organizaciones externas, y a quienes ha atribuido las manifestaciones de violencia extrema, como asesinatos y ataques armados.
Tras la localización de la primera cabeza humana, el gobernador morenista Julio Menchaca Salazar dijo que se debía a un combate muy agresivo entre grupos criminales y repitió el discurso que ha emitido ante cuestionamientos sobre la violencia: que están deteniendo a líderes de organizaciones y que “la obligación del Estado es el orden público, la paz y la seguridad, y en eso estamos trabajando”.
La identidad de las víctimas no ha sido dada a conocer, tampoco la ubicación del resto de los cuerpos decapitados.
Sin embargo, durante la mañana de este sábado, pobladores de Cerro Azul, en el municipio de Alfajayucan, observaron restos humanos en el canal de agua que transita por su localidad.
La policía municipal encontró un torso y, aunque buscó más piezas en el afluente, no las localizó. Una hipótesis inicial es una posible relación con las víctimas de Tula, cuyos fragmentos pudieron ser tirados en un canal de ese lugar y desplazados por la corriente de agua hasta Alfajayucan.
Las investigaciones están a cargo de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), cuyos peritos realizaron el acordonamiento de ambos sitios y el levantamiento de las partes humanas.
