EFE.- Un tribunal ruso impuso hoy una multa administrativa de 7 millones de rublos (91 mil 450 dólares) a la red de mensajería Telegram, en medio de una campaña de acoso de las autoridades rusas contra esta plataforma digital.
Según informó en su canal de Telegram el servicio de prensa unificado de los tribunales de Moscú, la multa fue impuesta a la red por el Tribunal de distrito Taganski de la capital rusa por “incumplir las obligaciones del propietario de la red social”.
La agencia TASS precisó desde la corte que la multa fue impuesta ante la negativa de Telegram de eliminar publicaciones sobre la venta en internet de bebidas alcohólicas y de propaganda LGBT, considerada extremista en Rusia.
Te podría interesar
-
Acto de censura
Telegram bloquea en un solo día más de 250 mil canales y grupos en Rusia tras restricciones gubernamentales
-
Redes sociales
Rusia limitará parcialmente las llamadas en Telegram y WhatsApp; autoridades afirman que buscan frenar las estafas en el país
El Tribunal indicó que en Telegram fueron publicados tres materiales sobre la venta de bebidas alcohólicas e informaciones “sobre relaciones sexuales no tradicionales”, que no fueron eliminados tras las advertencias del regulador ruso de las comunicaciones Roscomnadzor.
El representante de la plataforma digital no acudió a la corte, por lo que el juicio se llevó a cabo en su ausencia.
Las autoridades rusas comenzaron a restringir los servicios de Telegram, junto con WhatsApp, a mediados de 2025, cuando los rusos se quedaron sin poder realizar videollamadas a través de dichas aplicaciones.
Tras esta nueva campaña de ralentización de los servicios de mensajería por parte de las autoridades rusas, el dueño de Telegram, PávelDúrov, denunció que los ataques a la libertad de red buscan obligar a sus usuarios a pasarse a una aplicación estatal “creada para la vigilancia y la censura política”.
Además, este martes medios rusos informaron de que el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) incoó una causa penal contra Dúrov denunciando que “la ilusión de anonimato trajo a la red de mensajería todo un ejército de radicales, drogadictos, asesinos y terroristas, lo cual se convirtió en una amenaza para nuestra sociedad“.
Al respecto, el fundador de la red calificó de “triste espectáculo” el proceso abierto en su contra en Rusia por “contribución al terrorismo”.
“Cada día las autoridades inventan nuevos pretextos para restringir el acceso de los rusos a Telegram, en un intento por suprimir el derecho a la privacidad y la libertad de expresión”, escribió Dúrov en su canal.
Agregó que se trata de un “triste espectáculo de un Estado que teme a su propio pueblo”.
La Justicia rusa exige a Telegram que, en línea con la legislación nacional, localice a los servidores que guardan los datos de los usuarios, lo que pondría en peligro la privacidad de los internautas.
