CULIACÁN, Sin. (apro).- Trabajadores de los gobiernos estatal y municipal, junto a beneficiarios de programas sociales, fueron trasladados en camiones al evento del inicio de construcción del Hospital Regional del IMSS, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
En el acto protocolario no hubo protestas. Grupos de madres buscadoras no acudieron a manifestarse debido a que algunos viajaron a Mazatlán para despedir a su compañera Rubí Patricia Gómez Tagle Roble, asesinada ayer en esa ciudad. Ese mismo día la presidenta estuvo en el puerto.
En Culiacán, en al menos dos puentes sobre el nuevo Malecón, trabajadores de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) colocaron mantas de apoyo a la presidenta, en un despliegue que incluyó también acarreo de trabajadores universitarios.

En el caso de la UAS, estudiantes tanto de preparatoria como de carreras profesionales también fueron “invitados” a acudir al acto.
También empleados de planteles educativos como el Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa (Cobaes) fueron “invitados” a asistir al evento.
Otro contingente muy nutrido fue el de agremiados al Sindicato de Trabajadores al Servicio del Estado (Stase), que incluyó no sólo personal de Culiacán, sino de municipios del centro norte del estado.
De acuerdo con testimonios de trabajadores del Ayuntamiento de Culiacán, la instrucción fue acudir al evento realizado sobre la carretera a Imala, más allá del Fraccionamiento Los Ángeles, sitio que ha sido escenario de varios crímenes, entre ellos el asesinato del adolescente Ricardo Mizael.
El evento apenas duró una hora luego de discursos de la presidenta Sheinbaum y del gobernador Rubén Rocha Moya, así como del director del IMSS, Zoé Robledo.
