El Cruzeiro venció 1-0 al Atlético Mineiro en la Final del Campeonato Mineiro en Belo Horizonte; sin embargo, a escasos segundos de que se terminara el partido, se desató una auténtica batalla campal entre jugadores e integrantes de las bancas de ambos equipos que tardó para ser contenida por los cuerpos de seguridad.
Se trata de los dos grandes rivales de la región, por ello es que el encuentro fue ríspido, de alta intensidad, el único tanto del encuentro corrió a cargo de Kaio Jorge tras aprovechar un rebote del portero Everson. Parecía que el partido terminaba y que el Cruzeiro daría inicio a las celebraciones, cuando se encendió la mecha.
Faltaban sólo unos segundos para que terminara el encuentro cuando Everson se tendió por un balón raso para resguardarlo con sus guantes, pero Christian, jugador del Cruzeiro, llegó tarde para tratar de conectar el balón y terminó golpeando al guardameta en el piso. En ese momento todo se descompuso.
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Se desató una auténtica batalla campal entre los integrantes de ambos equipos que incluyó a todos los elementos de la banca, a pesar de ser compañeros de profesión, la violencia se destacó por la fiereza de los golpes y las patadas.
Uno de los más activos fue el delantero Hulk, quien daba y repartía por igual a cada jugador del cuadro rival que se le atravesaba, mientras que los elementos de seguridad resultaron insuficientes para controlar de forma rápida la magnitud de la pelea, incluso, varios de ellos terminaron en el suelo ante la intensidad de los jugadores.
Al final, el silbante dio por terminado el partido ante los hechos violentos a pesar de que aún quedaba poco más de un minuto de juego, esto ante la falta de garantías. El Cruzeiro terminó levantando el campeonato Mineiro luego de dos años de no haberlo hecho, aunque su festejo se vio empañado por la tremenda trifulca.
