AP.- El exreceptor de los Patriots de Nueva Inglaterra,Stefon Diggs, fue declarado “no culpable” de agredir a su chef personal el martes, en un caso centrado en el relato de ella sobre un encuentro privado en su casa.
El juicio duró apenas dos días.
El caso se basó en un encuentro del 2 de diciembre en la casa del receptor, seleccionado cuatro veces al Pro Bowl, en Dedham, donde Jamila Adams, una exchef personal que vivía en el sitio, declaró que él la abofeteó y la estranguló durante una discusión.
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A LOS TRIBUNALES
Inicia el juicio contra Stefon Diggs, exjugador de los Patriots, acusado de estrangulamiento por la chef con la que sostenía una relación
Los abogados de Diggs sostuvieron que la supuesta agresión nunca ocurrió y pusieron en duda la credibilidad de Adams, así como si la disputa se debía a dinero, a tensiones en la relación —incluido un desacuerdo por un viaje planeado a Miami— o a una presunta agresión.
Señalaron exigencias económicas que ella hizo y el testimonio de amigos y empleados que afirmaron que ella no parecía lesionada en los días posteriores al encuentro, mientras que los fiscales argumentaron que el caso se sostiene en su versión de lo ocurrido dentro de la casa.
El abogado defensor Andrew Kettlewell dijo al jurado, durante los alegatos finales, que los fiscales no habían presentado “ni un solo indicio de evidencia creíble” de que hubiera ocurrido una agresión. Afirmó que Adams hizo la acusación para “presionar, humillar y castigar” a Diggs.
“No hubo agresión, no hubo estrangulamiento, no hubo ningún incidente ese día ni ningún otro día”, manifestó.
El fiscal adjunto del distrito Drew Virtue indicó que el comportamiento de Adams debía verse en el contexto de su relación con Diggs, a quien describió como “a veces amante, jefe y arrendador”, y señaló el desequilibrio en esa relación como un factor en cómo ella reaccionó después.
“Él era un atleta, una celebridad, con poder financiero, rodeado de personas que estaban en su nómina y a las que les caía bien, y cuando se toma todo eso en cuenta, su comportamiento sí tiene sentido”, expresó Virtue.
Pidió al jurado que no desestimara el testimonio de Adams porque no fuera “una testigo perfecta”.
Antes en el juicio, Adams se emocionó en el estrado al describir un presunto encuentro con Diggs en el que, según dijo, él entró en su habitación tras una discusión por mensajes de texto.
Adams, quien afirmó que vivía en la casa de la estrella de la NFL y preparaba todas sus comidas, declaró que Diggs “me golpeó con la mano abierta” antes de rodearle el cuello con el brazo y estrangularla, dejándola con dificultad para respirar. Describió lo que calificó como una relación “complicada”, y dijo que antes había sido sexual, pero que no lo era en el momento de la supuesta agresión.
Adams contó que conoció a Diggs en 2022 en Instagram y que ambos se hicieron amigos —en ocasiones “amigos con beneficios”, como lo describió uno de sus abogados— antes de que más tarde la contrataran para vivir en su casa y preparar sus comidas durante la temporada de fútbol americano.
Los abogados defensores presionaron a Adams sobre el dinero que, según ella, se le debía tras trabajar como chef interna. Declaró que le pagaban alrededor de 2,000 dólares por semana y que creía que no le habían pagado por completo después de que la enviaran a casa. Señalaron una exigencia de 19 mil dólares y dijeron que la cantidad aumentó con el tiempo, y que su abogado posteriormente reclamó 5.5 millones de dólares.
Cuando le preguntaron por la reclamación de 5.5 millones de dólares, Adams respondió: “No puedo hablar de eso”, y en otros momentos dijo al jurado: “No entiendo la pregunta” y “No sé cómo responder la pregunta”.
En un momento, Adams dijo que Diggs le había ofrecido 100 mil dólares para que se retractara de su declaración ante la policía, pero esa afirmación fue eliminada del expediente después de que la jueza llamara a los abogados a una conversación privada junto al estrado.
Jeanelle Sales, jefa de gabinete de Diggs, quien también es conocida como “Sunni”, declaró que vio a Adams en la casa el día en que ella alegó haber sido agredida y que no vio marcas visibles, enrojecimiento ni hinchazón en el cuello o el rostro. Dijo que Adams parecía estar de buen ánimo.
“Estaba caminando buscando una hoja de papel y un bolígrafo para escribir una tarjeta —supongo, escribirle una nota por su regalo de cumpleaños”, relató Sales.
Los fiscales rebatieron ese testimonio, al sugerir que el sustento de esos testigos estaba ligado a Diggs y que tenían un interés económico en el resultado del caso.
