Hoy, Denise Dresser aborda el entusiasmo en las celebraciones durante los partidos de la Selección Mexicana y que unió a millones de ciudadanos, sentimiento que ella nombra “mundialismo”.
La columnista destaca que el balón llevó a recordarnos que somos parte de una misma comunidad, algo que la política es incapaz de conseguir y señala que esto contrasta con la versión promovida por la 4T de un México dividido.
Dresser apunta que frente a los problemas del país, con las desapariciones, corrupción y violencia, después del Mundial no podremos decir que somos incapaces de convivir y reconciliarnos.