Ciudad de México.- Organizaciones civiles en Jalisco denunciaron este jueves que grupos del crimen organizado buscan cada vez a personas más jóvenes para sumarlas a sus actividades, recurriendo a engaños y ofertas de trabajo falsas como principal método de reclutamiento.
“Se han estado acercando personas pidiendo la ayuda porque les están faltando sus hijos, se los están llevando, los están reclutando y lamentablemente son de una edad muy temprana, de los 13 a los 16 años que ahorita son los más vulnerables”, declaró a EFEVirginia Ponce, integrante del colectivo Manos Buscadoras.
Los casos de Guadalajara y Puerto Vallarta
La desaparición de tres adolescentes de entre 14 y 16 años en Guadalajara, capital de Jalisco, y de otros tres en Puerto Vallarta a finales de junio, se ha convertido en ejemplo de cómo los grupos delictivos buscan reclutar cada vez más a menores de edad para actividades ilícitas. De acuerdo con las denuncias, a los adolescentes se les ofrecen trabajos temporales fuera de la ciudad con salarios altos, difíciles de conseguir en otro empleo.
“Les están ofreciendo un trabajo donde les ofrecen mucho dinero y uno como padre de familia pues no les puede dar todo”, señaló Ponce, quien busca a su hijo Víctor Hugo Meza desde 2020.
Autoridades confirman los casos
El secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández, admitió que se han detectado casos de adolescentes de entre 13 y 16 años que han desaparecido o recibido invitaciones bajo falsas promesas laborales.
Según el especialista en análisis de datos Víctor González Romero, con base en cifras de la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la entidad, del 11 de junio al 11 de julio se publicaron 165 nuevas cédulas de desaparición, de las cuales 43 corresponden a menores de edad.
Reclutamiento desde el círculo cercano
Los tres adolescentes desaparecidos en Guadalajara —y localizados días después— recibieron la propuesta de trabajo desde su propio círculo cercano, tras egresar de secundaria. En redes sociales circuló también el relato de una madre que denunció que una joven ganó la confianza de un grupo de adolescentes en una plaza comercial y los convenció de subir a un vehículo cuyo conductor huyó al ser descubierto, aunque las autoridades no han recibido una denuncia formal por ese hecho.
El secretario de Seguridad reconoció que los jóvenes no solo son enganchados a través de redes sociales o en centrales de autobuses, sino también en plazas comerciales, restaurantes y tiendas departamentales, además de que el riesgo puede provenir del entorno familiar, de amistades o vecinos.
“Pudiera estar relacionado algún amigo cercano, algún familiar cercano que los motiva a que exploren este tipo de reclutamientos”, explicó el funcionario.
“Un nivel de penetración” preocupante, advierte experto
Jonathan Ávila, coordinador del eje temático de desaparición del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo, dijo a EFE que estas nuevas formas de reclutamiento reflejan el grado de penetración del crimen organizado en la entidad.
“Nos muestra también el nivel de penetración en la que se encuentran los grupos criminales y a nivel social, sobre todo en la zona metropolitana de Guadalajara”, aseguró.
