La mejoría reduce la preocupación existente en torno a la final del Mundial que disputan este domingo España y Argentina en el estadio MetLife, en East Rutherford (Nueva Jersey), donde se espera la presencia de decenas de miles de aficionados.
En los días previos, el humo generado por los incendios forestales canadienses deterioró considerablemente la calidad del aire en el noreste de Estados Unidos, lo que llevó a las autoridades a emitir recomendaciones para limitar las actividades al aire libre, especialmente entre personas vulnerables.
Las precipitaciones y el cambio en las condiciones meteorológicas permitieron reducir la concentración de partículas contaminantes en la atmósfera, favoreciendo un escenario mucho más adecuado para la disputa del encuentro.
Aunque las autoridades mantienen el monitoreo de la calidad del aire debido a que los incendios en Canadá continúan activos, el pronóstico para la hora del partido contempla condiciones estables, cielo mayormente despejado y temperaturas cercanas a los 29 grados centígrados.
España y Argentina completaron sus últimos preparativos antes del partido decisivo con normalidad, después de que la mejoría en las condiciones ambientales disipara la incertidumbre generada por la contaminación registrada durante los días anteriores.