Ciudad de México.- El INE informó que la producción del nuevo modelo de la Credencial para Votar comenzó a estabilizarse, lo que le permitió iniciar una reducción gradual en los tiempos de entrega del documento. El instituto prevé volver al plazo comprometido de entre seis y nueve días naturales.
El anuncio se dio después de que, durante una sesión de la Comisión del Registro Federal de Electores, se pusieran sobre la mesa los retrasos registrados en distintos estados del país, donde el trámite pasó de un plazo habitual de siete días a más de 20 días hábiles.
La consejera Carla Humphrey pidió un informe detallado sobre las causas de la demora y advirtió que los tiempos de espera están afectando la atención a las personas que realizan el trámite.
Tras esa sesión, el INE emitió un comunicado en el que confirmó que ya inició la reducción gradual de los tiempos de entrega, una vez concluida la etapa inicial de transición hacia el nuevo contrato de producción del documento. El instituto explicó que esta estabilización permitirá que, de forma progresiva, más personas reciban su credencial en menor tiempo, sin que eso implique modificar los estándares de calidad, seguridad y confiabilidad del documento.
El origen del retraso
De acuerdo con el INE, el nuevo contrato para producir la Credencial para Votar comenzó el 1 de junio de 2026. En ese momento existía un acumulado de 423 mil 109 credenciales pendientes de producir, resultado de la alta demanda en los Módulos de Atención Ciudadana y del agotamiento del volumen máximo que contemplaba el contrato anterior.
El instituto detalló que la producción del nuevo modelo arrancó de forma gradual para garantizar el cumplimiento de las especificaciones técnicas y de los elementos de seguridad incorporados a la nueva credencial. El primer día del nuevo contrato se produjeron apenas 2 mil credenciales; la capacidad fue subiendo poco a poco hasta llegar, el 10 de junio, a 90 mil credenciales diarias, conforme a lo pactado en el contrato vigente.
Según el organismo, ese periodo sirvió para revisar cada etapa del proceso de producción, verificar el cumplimiento de los estándares de calidad e incorporar por completo los elementos de seguridad del nuevo modelo. Fue precisamente durante esa etapa inicial cuando se amplió temporalmente el tiempo de entrega, para poder atender el volumen extraordinario de solicitudes acumuladas.
La meta: volver al plazo original
El INE señaló que, conforme la producción se estabiliza y el rezago acumulado se reduce, trabaja para restablecer el plazo comprometido de entrega, de entre seis y nueve días naturales.
El instituto pidió a quienes hayan tramitado una inscripción, reposición, renovación o actualización de su credencial consultar previamente el estatus de su trámite a través de los canales oficiales, antes de acudir al Módulo de Atención Ciudadana correspondiente.
De acuerdo con el organismo, esta normalización gradual forma parte de las acciones para mantener un servicio confiable, seguro y oportuno, sin sacrificar los estándares de calidad de la credencial. El INE indicó, finalmente, que el proceso de regularización continuará conforme avance la producción del nuevo modelo, con el objetivo de reducir los tiempos de espera para la ciudadanía.