Entrevista exclusiva: abogado de ‘El Mayo’ descarta que narcotraficante pueda pagar dinero que pide EU

Estados Unidos.- En entrevista con MILENIO, un día después de que su cliente fuera sentenciado a cadena perpetua, dijo que Zambada “no es un informante, no cooperó con el gobierno en la forma tradicional”.

Ismael El Mayo Zambada García no tiene el dinero que quiere Washington. Eso es lo que dice su abogado, Frank Pérez, quien deja en claro que la fortuna atribuida y que le quiere quitar el gobierno de Estados Unidos está fuera de cualquier realidad.

En entrevista a MILENIO, un día después de que su cliente fuera sentenciado a cadena perpetua, dijo que “no hay forma de que Zambada pueda pagar eso”.

El gobierno no le identificó ninguna propiedad, no identificaron nada. Tú sabes y yo sé que la gente a ese nivel no tiene nada a su nombre, y ahora que se sabe esto le van a robar propiedades, las van a quemar, quién sabe qué queda de sus propiedades y cosas que tenía”, contó el litigante, un especialista en casos de alto perfil criminal.

Es una conversación en la que el abogado habla del futuro de su cliente, al que describe como un hombre mayor con problemas de salud.

Sobre la noción de que algo se acordó con el gobierno de Donald Trump, atajó que El Mayo no colabora con Estados Unidos, ya que no tiene nada que ganar con entregarle información al Departamento de Justicia.

—¿El señor Zambada cooperó con el gobierno?, ¿dio alguna información de algún tipo durante o después de su arresto en suelo estadunidense?, ¿es un informante?—

No, no es un informante, no cooperó con el gobierno en la forma tradicional. Su cooperación fue aceptar la responsabilidad y llegar a un acuerdo de culpabilidad para que el gobierno evitara tener un juicio federal muy complejo. Pero en lo que se refiere a dar información a alguien no, no hizo eso”.

Él solamente no quiso cooperar. Me dijo desde el comienzo que era culpable, que quería aceptar su responsabilidad pero que no iba a hablar sobre nadie, punto. No iba a hablar sobre nadie en su cártel, o en algún otro cártel. No sabía acerca de funcionarios de gobierno corruptos de los que le hablaban, no conocía a ninguno que fuera corrupto, así que solo dijo que no, que no iba a cooperar, y esa es la postura que tomamos”, sentenció.

No tiene nada que ganar de cualquier forma. Es un hombre mayor, tiene muchos problemas médicos relacionados con su edad; tiene 76 años, y no tiene nada que ganar”, argumentó el defensor legal.

Además, Pérez aseguró que su cliente puede identificar plenamente a las dos personas que viajaban con él en la avioneta que los trasladó en julio de 2024 desde Culiacán, Sinaloa, a Nuevo México, Estados Unidos: Joaquín Guzmán López, su ahijado, y un piloto al que conocían con el apodo de Jando.

—¿Sabe (Zambada) o está al tanto, o usted está al tanto, de quiénes eran las personas involucradas en su secuestro?—

Sí”.

—Por ejemplo, ¿quién?—

Fue Joaquín, el hijo de El Chapo Guzmán. El ahijado de El Mayo fue quien lo secuestró y Jando era el piloto”, aseguró.

—¿El señor Zambada confirmó que fueron Jando y Joaquín los dos sujetos en la avioneta?—

Sí (…) es un hombre muy diferente al hombre que conocí en México. El secuestro le quitó mucho y lo derrumbó. Fue lastimado cuando lo secuestraron y, aunque es reservado, está sacando lo mejor de una mala situación”.

—¿El señor Zambada seguía traficando drogas para cuando fue arrestado?—

Entiendo que no”, respondió.

Las autoridades mexicanas reconocen que El Jando, a quien se identificó bajo el nombre de Mauro Alberto Núñez Ojeda, piloteaba la aeronave Beechcraft King Air 200, con la que se entregó a Zambada a manos del Buró Federal de Investigaciones (FBI) a mediados de 2024.

El hombre fue deportado después de la operación, pero en México se le detuvo por portación de armas y después fue devuelto a los Estados Unidos, donde se declaró culpable por tráfico de drogas.

La Fiscalía General de la República (FGR) no averiguó sino hasta después que el hombre era una pieza clave de los hechos, en los que se sospecha que podría tratarse de una intervención directa de Washington.

Por su parte, el día de su secuestro, el capo mexicano pensó que moriría, al caer desde miles de pies de altura, traicionado por su propio ahijado.

—¿El señor Zambada sabe o sospecha que alguna agencia de los Estados Unidos participó en su secuestro?—

El señor Zambada no podría saberlo, fue llevado a un cuarto y lanzado al suelo, estaba desorientado en ese momento, cuando lo subieron al avión creo que le dieron una especie de líquido que lo hizo dormirse y realmente no sabe lo que pasó; pasó muy rápido y lo tomó por sorpresa”.

Me dijo que cuando estaba en el avión pensó que lo iban a arrojar del avión, así que todo pasó muy rápido y no creo que sepa qué pasó ahí, quiénes están involucrados”.

—¿Le ha dicho el señor Zambada qué sucedió con Los Chapitos? ¿Por qué fue traicionado?—

No lo sé, no puedo responder eso. Él no sabe, confiaba mucho en ellos y es por eso que se reunieron, así que no lo vio venir”, declaró.

El abogado, que representó al hijo de El Mayo, Vicente Zambada Niebla, un colaborador activo de las autoridades estadunidenses, aseguró que nunca estuvo sobre la mesa la posibilidad de un juicio, en el que incluso familiares de su cliente podrían haber sido llamado a testificar, por lo que argumentó que un acuerdo de culpabilidad fue la mejor idea.

—¿Considera que obtuvo el mejor escenario para su cliente?—

Absolutamente, absolutamente… era una situación de no ganar. No íbamos a ganar un juicio. Estuve en una parte del juicio de El Chapo, en el de García Luna, sabía quiénes eran los testigos, creo que la mejor estrategia era… sabía cuáles eran sus problemas médicos, y al final del día lo que quería era una instalación médica para él. Al final del día él es el jefe y él me dijo ‘soy culpable’, y ese es el curso que tomamos”.

—¿Tuvo acceso a la evidencia del caso? ¿Qué tipo de evidencia fue usada en contra del señor Zambada?—

La evidencia utilizada en contra del señor Zambada era pública. Salió a la luz en el juicio de El Chapo. Así que la misma evidencia que tenían en contra de El Chapo la tenían en contra del señor Zambada. El nombre del señor Zambada fue mencionado varias veces. También salió a relucir en el caso de García Luna. La evidencia estaba ahí, los testigos estaban ahí, no había forma de que enfrentáramos este caso”, explicó.

—¿Había alguna posibilidad de que su hermano o su hijo testificaran en caso de un juicio?—

Bueno, sí, había la posibilidad de que fuera citados como testigos”.

Por otro lado, el abogado explicó que su cliente tiene la esperanza de, si no es deportado alguna vez a México para morir en el país que lo vio nacer, aunque sea tras las rejas, pueda pasar lo que le queda de vida en una prisión con instalaciones médicas y no en la prisión de supermáxima seguridad de Florence, Colorado, donde está su compadre y excolaborador, Joaquín Guzmán Loera, El Chapo.

—¿El señor Zambada aún busca su deportación de vuelta a México?—

Al señor Zambada le gustaría regresar a México. Le gustaría volver a México y cumplir su sentencia ahí. Lo que me dijo es ‘me declaré culpable en los Estados Unidos, acepté su castigo y ahora me gustaría ir a mi país, declararme culpable de la misma forma, aceptar mi castigo ahí y quiero ser un ejemplo para las generaciones más jóvenes para que no hagan lo que hice, porque solo termina de una mala forma’”, contó el abogado.

—¿Cree que haya alguna posibilidad de que sea enviado a la ADMAX de Colorado?—

Por supuesto que siempre hay una posibilidad. Por quién es, El Mayo Zambada es considerado uno de los traficantes más grande del mundo. Bajo las normas del BOP (Buró de Prisiones de los Estados Unidos) creo que elegible para un centro médico y creo que el juez dijo hoy que recomendaría un centro médico. El juez vio su reporte médico y creo que está de acuerdo; el gobierno en realidad no estaba en desacuerdo, solo querían un centro médico apropiado con el nivel de seguridad en el que se encuentra”, detalló el abogado penalista.

—¿Usted ha estado en contacto con su familia en México? ¿espera volver a verla?—

Sí, he estado en contacto con su familia y sí, espera volver a verla de nuevo”.

Por último, y aunque el mexicano sufre varios padecimientos como presión alta, diabetes e incluso inicios de demencia, su abogado aseguró que, dentro de lo que cabe, se encuentra bien.

Lee libros, escucha el radio, no se ha quejado en lo absoluto, ha estado muy bien. Habla español pero está aprendiendo a hablar un poco de inglés, siempre ha tenido un buen comportamiento cuando me reúno con él, siempre está hablando, riendo; hablamos bastante. Está de buen ánimo”, concluyó Pérez.

Entrevista exclusiva Ángel Hernández