MADRID, (EUROPA PRESS).- La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó este viernes la muerte de su portavoz, Ali Mohamad Naini, a causa de los bombardeos desatados contra el país en el marco de la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
Así, manifestó que Naeini “ha caído mártir” en el marco de la ofensiva estadounidense-israelí y ensalzó su trabajo “durante más de cuatro décadas” en servicio de “la protección de la Revolución Islámica”, según la cadena de televisión pública iraní, IRIB.
“Sus ideas revolucionarias y modelos eficientes en el campo de la ‘guerra blanda’ guiarán a la Guardia Revolucionaria y sus oficiales en la guerra psicológica contra las potencias arrogantes”, dijo, antes de destacar que Naini fue “un general valiente y sincero”. “Prometemos continuar su camino de perseverancia en la lucha contra los terroristas”.
Posteriormente, el Ejército de Israel reivindicó la responsabilidad en el asesinato de Naini y subrayó que “desempeñaba funciones de propaganda y relaciones públicas” en el seno de la Guardia Revolucionaria. “Eliminado”, señaló en un mensaje en sus redes sociales.
“Durante los últimos dos años, como principal propagandista de la Guardia Revolucionaria, difundió la propaganda terrorista del régimen entre sus aliados en todo Oriente Próximo con el fin de influir y promover ataques terroristas contra Israel”, reseñó.
En este sentido, destacó que “el asesinato de Naini se suma a una serie de asesinatos de decenas de altos cargos del régimen en el marco de la operación”, en referencia a la citada ofensiva junto a Estados Unidos.
Las autoridades de Irán han confirmado en su último balance más de 1,200 muertos por la ofensiva de Israel y Estados Unidos, si bien la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó a más de 3,000 los fallecidos, en su mayoría civiles.
Entre los muertos figuran destacadas figuras como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, respectivamente, así como altos cargos de las Fuerzas Armadas y otros organismos de seguridad.
La ofensiva fue lanzada en medio de un nuevo proceso de negociaciones entre Estados Unidos e Irán para intentar alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, lo que ha llevado a Teherán a responder atacando territorio israelí e intereses estadounidenses en la región de Oriente Próximo, incluidas bases militares.
