Reuters.- Más de 10 mil húngaros se sumaron el sábado a la primera marcha del Orgullo celebrada en Budapest desde la derrota electoral del líder de derecha Viktor Orbán, desafiando las altas temperaturas récord registradas en la ciudad para desfilar con enormes banderas del arcoíris y de la Unión Europea.
La marcha del año pasado, que Orbán intentó prohibir como parte de sus políticas generales dirigidas contra los derechos LGBTQ+, se convirtió en una manifestación antigubernamental masiva que atrajo a decenas de miles de personas.
Este año, tras la derrota de Orbán en abril frente al partido de centro-derecha Tisza, de PeterMagyar, se levantó la prohibición y se autorizó la celebración de la marcha.
Te podría interesar
-
Edición 48
Inicia marcha LGBT+ en la Ciudad de México, colectivos planean llegar al Zócalo a pesar de la instalación del Fan Fest
-
Este sábado
Marcha del Orgullo 2026: colectivos LGBT+ piden acceso al Zócalo de la CDMX ocupado por el Fan Fest
Fanni Fajth, una estudiante de 18 años de edad, dijo que el ambiente era mucho más optimista tras el cambio político en el país y gracias a las esperanzas de nuevos derechos relacionados con la adopción y el matrimonio en el futuro.
«Todo el mundo está mucho más animado», afirmó. «Creo que sería maravilloso que, por fin, después de todos estos años, tuviéramos los mismos derechos».
Orbán, que se erigió en defensor de lo que denominó «valores cristianos» frente al liberalismo occidental, aprobó leyes que ponían fin al cambio de género en los documentos personales, suspendían la adopción por parte de parejas del mismo sexo y prohibían en las escuelas los materiales considerados promotores de la homosexualidad o la transición de género.
«El mayor cambio es, en realidad, el cambio en la política del país», afirmó Mate Tarnai, un químico de 51 años de edad. «Personalmente, también sentimos más libertad, y además el ambiente en el país es mucho más relajado que el año pasado».
Tarnai también dijo que esperaba que el gobierno de Magyar garantice la igualdad de derechos de las personas que forman parte de la Comunidad.
Magyar, de tendencia conservadora, ha pedido paciencia cuando los medios de comunicación húngaros le han preguntado sobre la modificación de la legislación que restringía los derechos de la comunidad LGBTQ+.
Boglarka Boruzs, de 23 años de edad, intérprete y traductora, señaló que, para ella, el mayor cambio con respecto al mandato de Orbán era que las personas LGBTQ+ podían sentirse más seguras y aceptadas en la vida cotidiana, y que los políticos tenían el poder de «hacer comprender a la sociedad que no pasa nada por ser gay».