Ciudad de México.- El nuevo esquema de etiquetado para medicamentos que impulsa el Gobierno federal costaría a la industria farmacéutica unos 10 mil millones de pesos, desincentivaría la participación de empresas en la compra consolidada 2027-2028 y retrasaría el abasto, advirtió Rafael Gual, director general de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma).
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Sí, ralentizaría totalmente el proceso de entrega de los medicamentos. Incluso, desincentiva la participación, porque habrá empresas que ni siquiera podrán conseguir las etiquetas”, afirmó.
En entrevista, Gual explicó que la propuesta plantea colocar en cada empaque una etiqueta con la leyenda: “Gobierno de México”, el Escudo Nacional y otros elementos institucionales, un requisito que, dijo, no está previsto en la norma de etiquetado ni en los registros sanitarios.
Además, señaló, implicaría modificar los marbetes y obtener autorización de la Secretaría de Gobernación para el uso del Escudo Nacional.
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Esto tendría un costo brutal para la industria, cuando todavía se nos debe mucho. “Hemos estimado cerca de 10 mil millones de pesos para etiquetar los miles de millones de piezas que se adquirirían para el bienio 2027-2028. Estamos hablando de alrededor de 3 mil millones de piezas, sin considerar dispositivos médicos”, expuso.
El dirigente de la Canifarma aseguró que, aún si la medida entrará en vigor de inmediato, no existe en México la capacidad para producir el volumen de etiquetas requerido, lo que complicaría aún más el suministro de medicamentos.
Otro problema, agregó, es que los productos etiquetados exclusivamente para el Gobierno ya no podrían comercializarse en el mercado privado en caso de que no fueran adquiridos por la Administración pública.