Tommy John, histórico lanzador cuyo nombre quedó ligado a una de las cirugías más importantes del deporte profesional, murió a los 83 años después de permanecer bajo cuidados paliativos en Florida.
El expitcher falleció la noche del sábado 15 de agosto en su residencia de Bradenton, acompañado por su esposa Cheryl y otros integrantes de su familia. La noticia fue confirmada públicamente este domingo por su representante, Mike Maguire.
John había enfrentado cáncer de vejiga y durante sus últimos días recibió atención en su domicilio. Aunque se conocían sus problemas de salud, no se informó oficialmente una causa médica específica de su fallecimiento.
Se despidió de los aficionados días antes de morir
El exlanzador no pudo asistir el pasado 8 de agosto al Old-Timers’ Day de los Yankees debido al deterioro de su salud, pero envió una carta para despedirse de la organización, sus antiguos compañeros y los aficionados que siguieron su trayectoria.
En el mensaje agradeció a la familia Steinbrenner y recordó especialmente al doctor Frank Jobe, quien realizó la operación que le permitió continuar lanzando cuando una grave lesión parecía haber terminado con su carrera.
La carta adquirió un significado especial tras conocerse su muerte, debido a que fue publicada apenas ocho días antes y representó su última despedida pública del mundo del beisbol.
Una operación experimental transformó su carrera
Tommy John sufrió en 1974 una ruptura del ligamento colateral cubital del codo izquierdo mientras jugaba para Los Angeles Dodgers. En aquella época, una lesión de esa naturaleza significaba prácticamente el retiro para un lanzador.
El doctor Jobe le propuso sustituir el ligamento dañado por un tendón extraído de su antebrazo derecho, mediante una intervención experimental cuyas posibilidades de éxito fueron calculadas inicialmente en apenas una entre cien.
John aceptó someterse al procedimiento, se perdió toda la temporada de 1975 y regresó al montículo en 1976. Contra los pronósticos, continuó compitiendo durante otras 14 campañas y obtuvo 164 victorias después de la operación.
El procedimiento comenzó a ser conocido como cirugía Tommy John y cambió el tratamiento de las lesiones de codo, al permitir que miles de pitchers y deportistas recuperaran la posibilidad de continuar sus carreras.
Jugó durante 26 temporadas en Grandes Ligas
El lanzador zurdo participó en las Grandes Ligas entre 1963 y 1989. Durante 26 temporadas defendió los uniformes de Cleveland, Chicago White Sox, Los Angeles Dodgers, New York Yankees, California Angels y Oakland Athletics.
Terminó su trayectoria con una marca de 288 victorias y 231 derrotas, efectividad de 3.34 y 2 mil 245 ponches. También fue seleccionado cuatro veces al Juego de Estrellas y disputó tres Series Mundiales.
En 1977 alcanzó 20 triunfos con los Dodgers y terminó segundo en la votación del premio Cy Young de la Liga Nacional. Posteriormente, consiguió temporadas consecutivas de más de 20 victorias con los Yankees.
Su último partido llegó en 1989, cuando tenía 46 años, convirtiéndose en uno de los jugadores con mayor longevidad en la historia de las Grandes Ligas.
Su influencia superó sus estadísticas
A pesar de sus números y de permanecer durante más de dos décadas en el máximo nivel, Tommy John no fue elegido para ingresar al Salón de la Fama de Cooperstown.
Su legado, sin embargo, trascendió los resultados obtenidos sobre el montículo. La decisión de aceptar una cirugía nunca antes probada exitosamente en un pitcher abrió una nueva etapa para la medicina deportiva y convirtió una lesión que antes terminaba carreras en una condición con posibilidades reales de recuperación.
Hasta el momento, la familia no ha dado a conocer los detalles de sus servicios funerarios o de algún homenaje público. Tommy John deja una huella permanente en las Grandes Ligas, tanto por su extensa trayectoria como por el procedimiento médico que continúa salvando las carreras de nuevas generaciones de lanzadores.