

De La Peña aprovechó el encuentro para reconocer el trabajo que realizan todos los días cientos de personas que, con largas jornadas y muchas veces hasta altas horas de la noche, salen a trabajar para sacar adelante a sus familias.
“Hoy quisimos hacer algo diferente: que ustedes se sentaran, convivieran y fueran atendidos, mientras nosotros nos poníamos el mandil y le entrábamos a la chamba. Pero también queríamos escucharlos, porque ustedes conocen Chihuahua desde otro lugar y tienen mucho que aportar sobre lo que necesita nuestra ciudad”, comentó.
De La Peña destacó además que detrás de cada restaurante, evento, convención y actividad turística hay muchas familias que encuentran ahí una oportunidad para salir adelante. Por eso, dijo, hacer que Chihuahua siga creciendo también significa generar más oportunidades para quienes viven de estas actividades.
“Uno puede hablar mucho desde una oficina, pero cuando se pone el mandil, platica con ustedes y conoce lo que viven todos los días, entiende mucho mejor lo que hace falta. Las mejores ideas están en la gente que trabaja, que conoce la ciudad y que todos los días la hace funcionar”, finalizó.