Estados Unidos.- Bryan Johnson, empresario tecnológico conocido por invertir millones de dólares en intentar frenar el envejecimiento y prolongar su vida, reveló que fue diagnosticado con gastritis autoinmune, pese al estricto régimen de salud que mantiene desde hace años.

Johnson, de casi 49 años y quien se ha autodenominado “la persona más sana del planeta”, monitorea constantemente indicadores de su organismo, mantiene una dieta controlada, realiza ejercicio diariamente y ha experimentado con suplementos y otros procedimientos relacionados con la longevidad.

Sin embargo, recientemente informó que su organismo está atacando células de su propio estómago, condición que puede provocar deficiencias de hierro y vitamina B-12 y está asociada con diversas complicaciones.

El diagnóstico llevó al empresario a reflexionar públicamente sobre su obsesión por extender la vida. Incluso escribió en redes sociales que se preguntaba si había llevado “demasiado lejos” su búsqueda de la longevidad, aunque posteriormente aseguró que el comentario tenía un tono irónico.

Johnson sostiene que el seguimiento exhaustivo de su salud permitió detectar oportunamente la enfermedad y afirma que continuará investigando formas de prevenir y enfrentar padecimientos relacionados con el envejecimiento.

Su caso ha reavivado el debate sobre los límites de la industria de la longevidad y una pregunta fundamental: ¿hasta qué punto vale la pena dedicar la vida a intentar evitar la muerte?

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