

El funcionario explicó que la mayoría son armas largas, es decir, rifles, ametralladoras o incluso fusiles Barrett, estos últimos con capacidad para penetrar blindaje.
“El 80 por ciento viene de Estados Unidos y lo relevante es que el 61 por ciento de estas armas son armas largas y una proporción importante fue localizada en Sinaloa, Sonora y Baja California”, comentó el funcionario.