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Opinión — El proceso de renovación territorial en Morena avanza con paso firme y sin fracturas mayúsculas, despejando el camino hacia las gubernaturas en diez entidades clave del país.

La maquinaria guinda ha puesto en marcha su engranaje interno con precisión.

Con la definición de las primeras diez coordinaciones estatales de los comités de defensa de la Cuarta Transformación, el partido oficial ha dado un golpe de timón que combina disciplina política, lectura territorial y un filtro riguroso en sus encuestas de selección.

Este mecanismo, diseñado específicamente para identificar a los cuadros más competitivos y evitar el desgaste innecesario, busca blindar la unidad del movimiento frente al disputado ciclo electoral que se avecina en diecisiete estados de la República.

Atrás quedaron las confrontaciones abiertas que en el pasado polarizaban y fracturaban a la militancia tras cada medición.En esta ocasión, la selección de los perfiles ha demostrado una marcada y estricta congruencia con los postulados marcados por la dirigente nacional, Ariadna Montiel, desde el primer día que asumió el cargo: lealtad ideológica incuestionable a los principios de la Cuarta Transformación, profundo arraigo social y un sólido reconocimiento público entre las y los ciudadanos a los que aspiran a representar.

El bloque de los diez estados con coordinación ya definida, refleja una nutrida mezcla de experiencia legislativa, trabajo comunitario y gestión administrativa, se conforma oficialmente de la siguiente manera: en Aguascalientes, Nora Ruvalcaba Gámez; en Baja California, Julieta Ramírez Padilla; en Campeche, Pablo Gutiérrez Lazarus; en Colima, Rosa María Bayardo Cabrera; en Guerrero, Beatriz Mojica Morga; en Michoacán, Carlos Torres Piña; en Querétaro, Santiago Nieto Castillo; en Quintana Roo, Eugenio Segura Vázquez; en Sinaloa, Imelda Castro Castro; y en Zacatecas, Verónica Díaz Robles.

Todos ellos rostros conocidos que han caminado de cerca con el movimiento de la transformación.

​Sin embargo, como ocurre en todo proceso de alta competencia donde convergen múltiples intereses, la unanimidad total es un ideal complejo.

Si bien el grueso de las designaciones ha transcurrido en completa calma, el tablero registra algunas excepciones naturales que han generado debate.

En Zacatecas, la definición ocasionó diferencias entre algunos grupos locales e internos.

En tanto, en Guerrero, la nominación provocó jaloneos y reclamos por parte de aliados históricos, como el Partido del Trabajo, que cuestionaron los márgenes de inclusión y la medición.​Pese a estas leves diferencias perfectamente localizadas, el saldo general muestra a una fuerza política disciplinada que prioriza la unidad y la estructura.

Todavía faltan por definir siete coordinadores estatales de la Cuarta Transformación para igual número de entidades federativas que también estarán en juego en 2027.

Lo más seguro es que los próximos aspirantes compartan las mismas características de los elegidos hasta ahora, con el firme propósito de retener los bastiones que ya gobierna Morena e ir por las plazas opositoras.

La Crónica de Hoy 2026

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