Novela. Todos nos creemos muy únicos y somos todos muy parecidos, dice Ruperto Long. (efe)

“Diría que la amistad es lo que hace que nosotros trascendamos el yo, el nosotros mismos, el vivir solos, bueno, la amistad es lo que nos hace vivir juntos con otros”, considera Ruperto Long.Conversamos sobre la reciente publicación en México de “Éramos tres niños perdidos en la niebla” (Roca Editorial, 2026), en la que tres niños procedentes de diferentes regiones de Europa comparten juegos y amistad durante sus vacaciones mientras amenazas se ciernen sobre ellos y sus familias.

En el contexto político de 1938, Lizzy, Alex y Riki deciden hacer un pacto de sangre para ser amigos para siempre.Puesto que se trata, principalmente, de una historia de amistad, el autor apunta que hoy en día uno tiene 1384 amigos a través de redes sociales y contactos registrados, “tenemos tantos miles de amigos y a veces se banaliza la palabra, pero obviamente estamos hablando de sus amigos entre comillas”.

Aunque pueden existir muchas formas y niveles de amistad, Ruperto Long piensa que cuando es profunda, es muy rica y ayuda a “no quedarnos solo en nosotros mismos, es un elemento esencial para afrontar momentos difíciles”.En ese sentido, recuerda que la amistad ha sido un factor crucial durante todos los conflictos de guerra y persecución y es, de hecho, el punto central de la anécdota verídica que dio pie a esta novela.

“La amistad jugó un gran papel: cuando uno ve toda la gente que se pudo salvar, que igual fue una minoría, siempre lo que está atrás es la amistad o la amistad por el ser humano”, reflexiona.Asimismo, el escritor indica que se trata de una historia ficticia pero que varios de los hechos que retoma y relata los descubrió por una persona que conocía de muchos años.

“Un buen día nos ponemos a conversar y salimos de los temas de todos los días, empezamos a hablar de la infancia (…) y me cuenta que ellos en los veranos se reunía un grupo de diversos lugares (…) tenía una amistad muy linda desde que eran muy chiquitos, pero un buen día empiezan a darse cuenta, con esa clarividencia que tienen los niños mayor incluso que los adultos, que lo que se veía era una noche profunda”, comparte.

“Bueno, ese es el hecho real, sobre esa base luego eran unos cuántos niñas y niños, yo elegí tres personajes y después me puse a investigar otros casos”, detalla.Además de las vidas de personas con las que el autor platicó y entabló su propia amistad, se trata de una novela que revisita la Segunda Guerra Mundial, por segunda vez en la producción del escritor uruguayo.

Opina que muchos autores vuelven a este periodo histórico porque posiblemente fue “el sacudón más grande en la historia de la humanidad y del cual no fueron ajenos en todos los países, México y en Uruguay se creaban Comités a favor de la Francia libre, por ejemplo, con voluntarios y también había grupos pronazis en todo el mundo”.

“Ojalá el recordar eso fuera simplemente para hacer justicia a esas personas, para aprender, para rescatar emociones y hechos, pero la verdad es que el mundo sigue complicado, por supuesto”, continúa Ruperto Long.

Aunque señala que también existen logros que se van alcanzando, hoy día uno mira el mundo y siguen los conflictos.“Una obra literaria no es para darle clase a nadie, los autores deben tener la absoluta humildad, simplemente exponemos esos hechos para que cada uno reflexione y saque sus conclusiones, pero la realidad es que no debería ser tan difícil que logremos convivir, por más que seamos diferentes y que vengamos de distintas historias o países… pero no es fácil.

Lamentablemente, la historia lo demuestra”, elabora.El escritor uruguayo opina que a menudo se señalamos a los otros con el dedo y cada vez hay más radicalismo y más enfrentamiento, por lo que invita a acercarse a esta novela escrita como un “pequeño grano de arena” para que todos actuemos más respetuosos y más tolerantes con “el diferente”.“Somos todos mucho más parecidos de lo que creemos. Todos nos creemos muy únicos y somos todos muy parecidos”, manifiesta.

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“Éramos tres niños perdidos en la niebla” se publicó originalmente en 2020, en Uruguay, bajo el sello Aguilar.“Este libro apareció en plena pandemia y obviamente no pudimos siquiera presentarlo en ningún lugar. O sea, que el libro apareció, estaba allí, pero la verdad esos 3 años fueron como un freno. Pasado ese período, el libro arranca ahora sí su camino”, relata el autor.

El año pasado, la novela fue publicada en España y ahora se publica en México.“De aquí me voy a Guatemala, después seguimos Panamá, Ecuador y el año que viene está prevista también España, Italia, Rumania, o sea que esto va caminando, estos niños van caminando y yo voy atrás”.

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