Estados Unidos busca aprobar el “rayo de calor” para uso en la frontera. El Active Denial System se encuentra en una embarcación en el Tercer Puerto de Fort Eustis, tras haber sido utilizado en una demostración. (PYCRIL, Flickr, Wikimedia Commons/Creative Commons)

El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, abrió la posibilidad de utilizar una nueva tecnología militar para reforzar la vigilancia de su frontera con México, luego de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, autorizara al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) realizar pruebas con un arma conocida como “rayo de calor”, diseñada para provocar una intensa sensación de quemadura en las personas sin necesidad de contacto físico.

¿Qué es el “rayo de calor” de Estados Unidos y cómo funciona?

El Active Denial System es un arma de energía dirigida desarrollada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos para controlar multitudes y mantener alejadas a personas de determinadas zonas. A diferencia de las armas convencionales, no utiliza proyectiles, explosivos ni fuego, sino un haz invisible de ondas electromagnéticas de 95 gigahercios, capaz de atravesar la ropa y actuar sobre las capas superficiales de la piel.

Cuando las ondas alcanzan el cuerpo humano, producen un calentamiento rápido que genera una sensación intensa y dolorosa, comparable con recibir una ráfaga de aire caliente al abrir un horno. De acuerdo con el Pentágono, esta reacción provoca que las personas intenten alejarse inmediatamente del área alcanzada. Aunque la sensación más intensa desaparece al interrumpirse la exposición, pueden persistir molestias u hormigueo durante 10 a 15 minutos.

El sistema comenzó a desarrollarse durante la década de 1990 y posteriormente fue adaptado para instalarse sobre vehículos militares. Aunque Estados Unidos lo clasifica como un arma no letal, existen antecedentes de quemaduras durante pruebas, lo que ha generado cuestionamientos sobre su seguridad cuando se utiliza contra personas que no pueden retirarse rápidamente de su alcance.

Con información de CNN, se sabe que en 2018, este mismo dispositivo quiso usarse como medida para vigilar la frontera con México, sin embargo, su autorización no se concretó. Ahora, a pesar de las preocupaciones sobre el uso de esta arma denominada como no letal y en el segundo mandato de Donald Trump, se ha reavivado la búsqueda de implementarla en la frontera sur de Estados Unidos.

Características del “rayo de calor”: ¿Qué tan poderosa es esta arma?

El dispositivo fue desarrollado para ofrecer a las Fuerzas Armadas estadounidenses una alternativa a las armas de fuego en operaciones de control de multitudes. Según las especificaciones difundidas por el Departamento de Defensa y los reportes sobre su funcionamiento, sus principales características son las siguientes:

  • Tecnología: utiliza ondas electromagnéticas milimétricas de 95 gigahercios.
  • Alcance: puede alcanzar objetivos a distancias aproximadas de hasta 1,000 metros, dependiendo de la configuración.
  • Efecto: genera una intensa sensación de quemadura que provoca una reacción inmediata para alejarse.
  • Penetración: las ondas actúan aproximadamente a 0.4 milímetros de profundidad en la piel.
  • Duración: el dolor intenso cesa al abandonar el haz, aunque algunas molestias pueden continuar entre 10 y 15 minutos.
  • Instalación: puede montarse sobre vehículos militares o utilizarse desde plataformas fijas.
  • Finalidad: dispersar concentraciones de personas, restringir accesos y proteger perímetros sin recurrir inicialmente a armas letales.

De acuerdo con la información militar, el arma está diseñada para reducir el riesgo de lesiones permanentes. Sin embargo, durante pruebas realizadas en 1999 y 2007 se registraron incidentes que provocaron quemaduras de segundo grado, incluida una lesión sufrida por un integrante de la Fuerza Aérea estadounidense. Estos antecedentes evidencian que su clasificación como no letal no significa que esté completamente libre de riesgos.

¿Estados Unidos utilizará el “rayo de calor” contra migrantes en la frontera con México?

La autorización de Pete Hegseth fue establecida mediante un memorando firmado en septiembre de 2026, al que tuvo acceso la cadena CNN. El documento permite que el Departamento de Seguridad Nacional reciba temporalmente un dispositivo ADS durante siete meses, con la posibilidad de solicitar una extensión para continuar las evaluaciones.

Asimismo, el acuerdo establece que el personal militar no podrá operar el dispositivo durante las actividades autorizadas, por lo que el DHS será responsable de su manejo y del desarrollo de las tácticas necesarias para utilizarlo. Por su parte, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) señaló que continúa evaluando tecnologías que permitan fortalecer sus capacidades operativas y de seguridad.

Sin embargo, la posibilidad de utilizar esta tecnología en la frontera con México no es nueva. Durante el primer mandato de Donald Trump, en 2018, funcionarios de la Patrulla Fronteriza consideraron emplearla para impedir cruces migratorios irregulares; sin embargo, la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, rechazó la propuesta. En 2020 también se discutió su posible utilización para dispersar manifestaciones en Washington, durante las protestas posteriores al asesinato de George Floyd.

Entre las principales preocupaciones destacan los posibles daños físicos y los riesgos indirectos para las personas expuestas. Por ejemplo, un antiguo funcionario de la CBP advirtió a CNN sobre el peligro de provocar que migrantes huyeran hacia ríos o zonas de difícil acceso, donde podrían sufrir accidentes. También existen interrogantes jurídicas relacionadas con la posibilidad de que las ondas alcancen territorio mexicano y afecten a personas que todavía no hayan cruzado la frontera estadounidense.

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