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Elecciones Estados Unidos El senador y líder de la izquierda estadounidense, Bernie Sanders, apoya en un mitin la Propuesta 40 para gravar a los multimillonarios de California

Estados Unidos no solo juzga el próximo martes 3 de noviembre la gestión del presidente Donald Trump en las elecciones para renovar el Congreso, sino que también elige gobernadores y vota multitud de propuestas, entre ellas, una llamada a revolucionar el debate (nacional y global) sobre si los multimillonarios deberían contribuir más a que el mundo sea menos desigual y a que se reparta mejor la riqueza.

Se trata de la Proposición 40 (Billionaire Tax Act), incluida en la boleta de California, que defiende un gravamen único y extraordinario del 5 % a todos aquellos que tengan fortunas de más de mil millones de dólares en el estado más rico del país. En caso de aprobarse, unos 200 magnates se verían afectados por este inédito ajuste fiscal, sin parangón en Estados Unidos y con apenas tres casos similares en el mundo: Noruega, España y Colombia, aunque con características diferentes y porcentajes de gravamen menores.

El impuesto a los multimillonarios de California no sería anual, sino un pago único o fraccionado durante cinco años (con intereses), en lugar de desembolsar toda la cantidad de una sola vez. Por ejemplo, un multimillonario con un patrimonio gravable de 5,000 millones de dólares tendría que pagar 250 millones de dólares en total y podría dividir el pago en cinco anualidades de 50 millones, más los intereses correspondientes.

Los impulsores de la Proposición 40 —el sindicato de trabajadores de la salud del estado UHW (United Healthcare Workers West) y el representante californiano Ro Khanna— defienden imponer el gravamen único a las mayores fortunas del estado más rico del país, con el objetivo de recaudar unos 100,000 millones de dólares, destinados a compensar los recortes a la salud pública y a los hospitales llevados a cabo por la actual administración republicana.

California podría perder unos 30,000 millones de dólares anuales en fondos federales de Medi-Cal, el programa estatal de Medicaid, según el California Budget & Policy Center, y hasta dos millones de personas podrían perder su cobertura sanitaria, según el Departamento de Servicios de Salud del estado.

La medida ha puesto en pie de guerra a los multimillonarios de Silicon Valey.

El multimillonario que más dinero ha aportado para impedir la aprobación de la Proposición 40 de California es Serguei Brin, cofundador de Google, con más de 100 millones de dólares. Pero muchos otros magnates han preferido gastar millones de dólares en que no salga la iniciativa, antes que donar dinero al estado para causas sociales.

Seis premios Nobel defienden la propuesta

Los defensores de este “impuesto revolucionario” —como el líder izquierdista Bernie Sanders— consideran una cuestión de justicia que quienes se han beneficiado del recorte de impuestos a las rentas más altas, impulsado por el presidente Donald Trump y aprobado en el Congreso por los republicanos, cedan, aunque sea una vez, parte de estas ganancias a los perjudicados por los recortes sociales a las rentas más bajas.

En septiembre, seis galardonados con el Premio Nobel de Economía firmaron y publicaron una carta abierta en apoyo explícito a la Proposición 40: Joseph Stiglitz (Premio Nobel 2001, Universidad de Columbia), Paul Krugman (Premio Nobel 2008, CUNY), Peter Diamond (Premio Nobel 2010, MIT), Abhijit Banerjee (Premio Nobel 2019, MIT / Univ. de Zúrich), Esther Duflo (Premio Nobel 2019, MIT / Univ. de Zúrich) y Daron Acemoglu (Premio Nobel 2024, MIT).

Los expertos argumentan que gravar la riqueza extrema no destruirá la economía ni la innovación en Silicon Valley. Sostienen que recaudar estos recursos para la salud pública y la educación genera un impacto social y económico superior al costo de que los multimillonarios paguen el impuesto.

Pero no todos los gurús de la economía opinan igual.

¿Un tiro en el pie?

Los economistas Benjamín Jaros y Joshua Rauh publicaron este mes, en la Oficina Nacional de Investigaciones Económicas (NBER, por sus siglas en inglés), un informe en el que alertan de que, lejos de recaudar 100,000 millones de dólares con el impuesto a los más ricos, el estado podría sufrir un déficit en las arcas públicas de 39,000 millones, ya que se aceleraría la fuga de magnates de California hacia otros estados con menor presión fiscal.

Los dos expertos asociados a la Universidad de Stanford (California) sostienen que el problema principal no es a corto plazo, sino a medio y largo plazo, cuando el estado sufra la pérdida de ingresos por el impuesto sobre la renta si persiste el éxodo de los residentes más ricos.

De hecho, siete multimillonarios, que suman 540 mil millones de dólares de fortuna, ya se han marchado de California, entre ellos Elon Musk, dueño de X, SpaceX y Tesla; Peter Thiel, fundador de PayPal y de la plataforma de inteligencia artificial Palantir; y los cofundadores de Google, Larry Page y Serguei Brin.

Sin embargo, otros tres reconocidos economistas, Jasper Boll, Emmanuel Saez y Gabriel Zucman, rebatieron este argumento en un estudio publicado también por la NBER, en el que calcularon que, incluso si los 200 multimillonarios se marcharan de California en los próximos años, se necesitarían aproximadamente 25 años para que la recaudación perdida por el impuesto sobre la renta igualara los 100,000 millones del nuevo gravamen.

Además, un mejor reparto de la riqueza generaría un mayor consumo interno, lo que dispararía la recaudación mediante otros impuestos, mientras que el imán del Estado Dorado sigue siendo potente, si no tanto para los magnates, sí para los miles de accionistas y directivos de menor rango de las grandes Big Tech.

El caso del “pobre niño rico” Zuckerberg

La semana pasada, la junta de Meta alcanzó un acuerdo con el fundador de la compañía, Mark Zuckerberg, para que no se marche de California en caso de que se apruebe la Proposición 40 y se vea obligado a pagar un 5 % sobre su inmenso patrimonio.

Según una información de CBS News del 22 de octubre de 2026, la fortuna de Zuckerberg, fundador de Facebook y presidente de Meta, asciende a unos 247,000 millones de dólares, de acuerdo con el índice de multimillonarios de Bloomberg. Por tanto, tendría que pagar unos 12,350 millones de dólares en impuestos, de un solo golpe, o 2,470 millones anuales durante cinco años, más el recargo previsto por el aplazamiento.

Según el acuerdo, la compañía le adjudicará nuevas acciones que compensarán el dinero que tenga que desembolsar para pagar el nuevo impuesto estatal, en caso de que se apruebe.

Zuckerberg, el quinto hombre más rico del mundo, había amenazado con trasladarse a Texas (nueva meca de los “billionaires”) o Florida, ambos estados republicanos con grandes ventajas fiscales para los ricos.

La paradoja de las Proposiciones 41 y 42

A una semana de las elecciones, el impuesto extraordinario del 5 % a los multimillonarios de California afronta una doble batalla. La última encuesta de Citrin-POLITICO registra un 46 % de apoyo a la Proposición 40, frente al 43 % de rechazo, una diferencia dentro del margen de error. Pero, incluso si una mayoría vota a favor del gravamen, su aplicación podría quedar bloqueada por otras dos iniciativas impulsadas por sus adversarios: las Proposiciones 41 y 42, que establecen restricciones al gasto público y a los impuestos sobre el patrimonio. Según un sondeo de septiembre del PPIC, ambas también cuentan con respaldo mayoritario.

La paradoja es que los californianos podrían aprobar el impuesto a las grandes fortunas y, simultáneamente, las medidas que impedirían cobrarlo.

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