Después de más de 13 meses sin subir al ring, Saúl “Canelo” Álvarez está listo para afrontar un nuevo desafío en su carrera. El boxeador mexicano regresará mañana sábado en Riad, Arabia Saudita, para medirse con Christian Mbilli, actual Campeón mundial supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), en una pelea que pondrá a prueba su vigencia en la élite del pugilismo.
El combate marcará un capítulo diferente para el tapatío, quien por primera vez desde 2018 volverá a disputar una pelea en las 168 libras como retador, una condición poco habitual para quien durante años dominó la división y se consolidó como uno de los nombres más importantes del boxeo internacional.
La cita llega después de su derrota por decisión unánime ante Terence Crawford en Las Vegas, donde perdió el Campeonato indiscutido. Aquel tropiezo representó la tercera derrota profesional de Álvarez en 68 combates, un resultado que abrió interrogantes sobre su futuro deportivo, aunque el propio panorama de la división ofrece ahora una oportunidad para volver a levantar la mano.
A sus 36 años de edad, “Canelo” buscará demostrar que todavía tiene argumentos para competir al más alto nivel y que su historia en el boxeo mundial está lejos de llegar a su capítulo final.
El escenario de las 168 libras luce muy distinto al que Álvarez dejó atrás. El retiro de Crawford provocó una reconfiguración de la categoría, que quedó fragmentada entre distintos Campeones y organismos, abriendo la puerta a nuevos enfrentamientos por la supremacía supermediana.
Christian Mbilli aparece como monarca del CMB, Jaime Munguía figura como Campeón de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), mientras que Osleys Iglesias ocupa la cima de la Federación Internacional de Boxeo (FIB). A ese panorama se suma Lester Martínez, Campeón interino del CMB, además de un título de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) que permanece vacante y que será disputado por Janibek Alimkhanuly y Jacob Bank en enero.
En medio de este escenario, la pelea ante Mbilli representa para “Canelo” mucho más que un regreso. Una victoria podría colocarlo nuevamente en la conversación por los principales cinturones de la división y abrirle la puerta a una nueva etapa de grandes combates.
El francés tendrá la oportunidad de dar el golpe más importante de su carrera: vencer a Canelo Álvarez y consolidarse como una figura de referencia en las 168 libras. Para conseguirlo, deberá superar la experiencia, la pegada y la capacidad de adaptación de un rival acostumbrado a las noches de máxima exigencia.
LA SEDE DE LA PELEA
The Venue, en Riad, Arabia Saudita… aquí peleará mañana “El Canelo”