La captura en Ojinaga de Sergio “N”, alias “El Señor de la A”, señalado por autoridades mexicanas como presunto líder regional de La Línea, adquirió dimensión internacional luego de que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, destacara el operativo y confirmara el interés de su país en llevar al detenido ante la justicia estadounidense.

La detención se realizó el 28 de octubre en Ojinaga, Chihuahua, mediante un operativo en el que participaron elementos de las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional, derivado de trabajos de inteligencia militar y del intercambio de información con agencias de Estados Unidos.

De acuerdo con información de la Secretaría de la Defensa Nacional y del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, Sergio “N” cuenta con una orden de detención provisional con fines de extradición a Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico.

Las autoridades mexicanas también lo señalan por su presunta participación en el trasiego de drogas y tráfico de personas de México hacia Estados Unidos.

Estados Unidos destaca la captura

Tras darse a conocer el operativo, el embajador Ronald Johnson se pronunció públicamente sobre el caso y sostuvo que quienes amenazan a las comunidades enfrentarán a la justicia independientemente del lugar al que intenten huir.

En su posicionamiento, el diplomático estadounidense identificó al detenido como “El Señor de la A” y destacó que su captura fue resultado de la cooperación entre autoridades mexicanas y agencias estadounidenses.

El señalamiento cobra relevancia debido a que confirma que el caso no se limita a investigaciones desarrolladas en México, sino que existe un procedimiento formal relacionado con una solicitud de extradición de Estados Unidos.

Lo identifican como dirigente de La Línea

Las autoridades federales mexicanas identifican a Sergio “N” como presunto dirigente regional de La Línea, organización criminal vinculada al denominado Nuevo Cártel de Juárez.

Información de la Defensa señala que habría desempeñado funciones como jefe de plaza en Rosales, Chihuahua, mientras que su área de influencia alcanzaría otros puntos del estado y de la región fronteriza.

La autoridad federal también informó que Sergio “N” presuntamente operaba bajo las órdenes de su hijo, Sergio Pedro “N”, alias “El Checo”, identificado oficialmente como jefe regional de La Línea.

Operativo en Ojinaga

La captura se efectuó en el municipio fronterizo de Ojinaga y, de acuerdo con las autoridades, en el mismo despliegue fue detenida una segunda persona, cuya situación jurídica se procesa por separado.

Mientras Sergio “N” fue trasladado en una aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana a la Ciudad de México, para ser presentado ante un juez federal de control en relación con el procedimiento de extradición, el segundo detenido fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la República en Chihuahua.

Fotografías difundidas después del operativo también muestran presencia de personal de Interpol, de acuerdo con reportes periodísticos sobre la captura.

Harfuch reconoce trabajo de fuerzas federales

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reconoció públicamente la participación de las Fuerzas Especiales de la Defensa y de la Guardia Nacional.

El funcionario destacó particularmente las labores de inteligencia militar y el intercambio de información con agencias estadounidenses que permitieron ubicar y detener al presunto dirigente criminal.

La captura representa así una operación de cooperación bilateral entre México y Estados Unidos contra una estructura criminal con presencia en Chihuahua y actividades presuntamente vinculadas con la frontera.

Inicia procedimiento relacionado con extradición

Después de su traslado a la Ciudad de México, Sergio “N” quedó sujeto al procedimiento judicial correspondiente a la orden de detención provisional con fines de extradición.

Será la autoridad judicial competente la encargada de resolver las siguientes etapas del proceso y, eventualmente, la procedencia de su entrega a Estados Unidos.

Los señalamientos difundidos por las autoridades corresponden a investigaciones y acusaciones pendientes de resolución judicial, por lo que no constituyen por sí mismos una sentencia de responsabilidad penal.

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