Un grupo de seguidores del Tricolor estaba ‘sacudiendo’ una patrulla estacionada, y uno de los elementos a bordo sacó su pistola para disparar y asustarlos.
Los aficionados ejercieron presión sobre el vehículo y el hombre que iba al volante aceleró para arrollar al menos a 17 personas, para después estrellarse.
Miles de seguidores se dieron cita en el monumento más emblemático de la CDMX para desafiar a la lluvia y los charcos; la fiesta se extendió en otros sitios del país.