CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El operativo encabezado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en la comunidad de Tapalpa, Jalisco, que culminó con la muerte del máximo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, habría sido diseñado para abatir al capo y no para detenerlo, considera el consultor en seguridad nacional, David Saucedo.
“El Mencho valía más muerto que vivo. Sería muy complicado para la narcopolítica mexicana tener a otro narcotraficante de alto perfil ‘cantando’ y delatando a las autoridades mexicanas”, apunta el experto en entrevista con Proceso, tras recordar otros operativos llevados a cabo por las fuerzas armadas, en las que los objetivos fueron abatidos, como ocurrió en diciembre de 2009 con Arturo Beltrán Leyva, y en febrero de 2017 con Pedro Sánchez Patrón, ambos del cártel de los Beltrán Leyva.
Al resaltar que, de acuerdo a un comunicado de la Sedena, la acción militar contó con la “información complementaria” del gobierno de Estados Unidos, el consultor explica que la muerte del líder del CJNG resultó muy conveniente para quienes tejieron vínculos con ese grupo criminal.
Luego de enlistar a narcotraficantes del Cártel de Sinaloa que estarían colaborando como testigos protegidos con el gobierno estadunidense, Saucedo evalúa que de haber detenido vivo a Oseguera Cervantes y enviarlo al vecino país que ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares, habría sido “la clase política mexicana, los que no pactaron con Sinaloa, pactaron con Jalisco, sería tener la otra cara de la moneda”.
Considera que haber entregado vivo a El Mencho a Estados Unidos, “habría sido algo muy complicado de manejar para el gobierno mexicano que se adhiriera al programa de protección de testigos y que comenzara a dar datos acerca de toda la narcopolítica, todos los sobornos y la inversión que ha hecho en proyectos políticos en distintos estados y municipios para incrementar su poderío criminal. Creo que también el gobierno de México habría pensado en la necesidad de lanzar un operativo, no de captura, sino de utilizar fuerza letal”.
Entre los elementos que destacan del operativo de la madrugada de este domingo, Saucedo alerta sobre la marginación del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, lo cual se confirmó en el mismo comunicado de la Sedena que dio cuenta de los hechos, en el que se detalla que, del lado mexicano, intervinieron las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea, la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional (GN), el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO).
“Los norteamericanos desde hace tiempo saben que hay una fractura en el Gabinete de Seguridad mexicano, y ponen competencia, en ruta de colisión al ala civil y al ala militar para combate a los grupos de crimen organizado.
“Me da la impresión de que el grupo de Harfuch estaba al margen y no tenía conocimiento de que había un operativo en curso mientras que el Ejército avanzó (…) Hay ahí un juego de los norteamericanos para aprovechar estas fisuras del Gabinete de Seguridad mexicano en su provecho”, apunta el especialista, quien no tiene claro si la presidenta Claudia Sheinbaum fue informada previamente por el secretario Ricardo Trevilla Trejo del operativo conjunto con estadunidenses.
Sobre la participación del gobierno de Estados Unidos, Saucedo advierte que persisten dudas del hasta que nivel colaboraron en la acción militar en la que además de “El Mencho”, murieron seis integrantes el CJNG, dos más fueron detenidos y asegurados armamento y vehículos blindados, en tanto que tres militares resultaron heridos, según la Sedena.
Para el consultor la insistencia de Donald Trum de enviar tropas a México para combatir en tierra a los cárteles mexicanos, clasificados como “terroristas” en Estados Unidos; las licencias solicitadas al Senado por la Secretaría de Marina, para el ingreso de los Equipas Tierra, Mar y Aire de la Marina de Estados Unidos, conocidos como SEAL´s, y los propios antecedentes del país vecino “de disfrazar los operativos de las tropas americanas bajo el argumento de que son para entrenamiento, una fórmula clásica que utilizan los norteamericanos, como ocurrió en Vietnam, decían que eran asesores, pero eran combatientes”.
Sin embargo, por la noche del domingo, en su cuenta de X, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que “Estados Unidos proporcionó apoyo de inteligencia al gobierno de México” en el operativo en el que fue abatido Oseguera Cervantes, “objetivo prioritario tanto para el gobierno de México como para el de Estados Unidos”.
En el breve comunicado, Leavitt felicitó al Ejército mexicano “por su cooperación exitosa de esta operación”, y puntualizó que el presidente Trump “garantizará que los narcoterroristas que envían drogas mortales a nuestro territorio enfrenten el peso e la justicia que desde hace mucho tiempo merecen”.
Al final de cuentas, sostiene el consultor, el mayor beneficiado de la eliminación de Nemesio Oseguera Cervantes es el presidente Donald Trump, no así para México, donde podría desatarse una “guerra sucesoria” por el control del CJNG o bien que los “comandantes del cártel logran ponerse de acuerdo y enfrentan al Estado Mexicano”, en ambos escenarios se vislumbraría violencia.
“Esta captura de “El Mencho” puede fortalecer la estrategia político-mediática-litoral de Donald Trump que fue el quien impulsó, presionó para que se diera esto, pero que tenga un incremento de la violencia homicida en México tal y como ocurrió con la captura, el envío, el arribo de (Ismael) El Mayo Zambada hacia los Estados Unidos”, resalta David Saucedo.
La noche del domingo, el Gabinete de Seguridad informó que como parte de las reacciones del CJNG por el abatimiento de su líder, hasta las 20:00 horas se registraron 252 bloqueos carreteros en 20 entidades, 65 de los eventos en Jalisco, y el resto en Aguascalientes, Baja California, Chiapas, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Nayari, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas.
