La artemarcialista Ronda Roousey lanzó este martes un ‘gancho’ a la Ultimate Fight Championship (UFC).
La estadounidense señaló que la organización, pese a haber firmado un acuerdo histórico de 7,700 millones de dólares con Paramount+, sigue pagando salarios que obligan a las figuras de élite a buscar ingresos externos.
“La UFC es uno de los peores lugares para ir. Por eso tienen a campeonas como Valentina (Shevchenko) vendiendo fotos de sus tetas en OnlyFans. No hay razón para que no puedan pagar a sus atletas. La UFC está perdiendo talento porque solo piensan en el próximo trimestre y en sus accionistas, no en su responsabilidad con el futuro del deporte”, lanzó Rousey en la presentación del combate ante su compatriota Gina Carano en la MMA (Artes Marciales Mixtas).
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Rousey afirmó que dicho pleito, a disputarse el 16 de mayo es la pelea más grande de las Artes Marciales Mixtas, y que ambas están encantadas de poner fin a sus prolongados retiros para este esperado enfrentamiento.
Rousey y Carano hicieron su primera aparición pública el martes para promocionar su pelea de regreso en el Intuit Dome.
“Esta es la pelea más grande en MMA en este momento”, manifestó Rousey. “No hay dos personas en este deporte con más reconocimiento internacional de nombre que Gina y yo —excepto Conor (McGregor), pero nadie va a sancionar eso”.
Ambas peleadoras fueron pioneras en los inicios de la MMA femenina. Carano se convirtió en la mayor estrella televisiva del deporte en la década del 2000, antes de que el talento de Rousey persuadiera a la UFC de crear divisiones femeninas en la década de 2010.
Pero el deporte se aceleró y dejó atrás a los íconos, quienes siguieron adelante con carreras en el entretenimiento después de que su poder de estrella pareciera superar sus habilidades en la jaula. Carano, que cumple 44 años el próximo mes, no ha peleado desde 2009, mientras que Rousey, de 39 años, compitió por última vez en 2016 antes de tener dos hijos.
Pero ninguna de las dos renunció por completo a las Artes Marciales Mixtas, y este combate era demasiado tentador como para dejarlo pasar.
“Esta es la única pelea por la que quería volver, la única pelea que puede inspirarme así”, apuntó Rousey, de 39 años.
APRECIA A WHITE, PERO…
Rousey dijo que todavía aprecia al presidente de la UFC, Dana White, pero que los jerarcas corporativos de la promotora han estrangulado el pago a los peleadores.
“Ahora se ha convertido en cambiar todo el panorama del deporte y desafiar el monolito en el que se ha convertido la UFC”, apuntó Rousey.
La cartelera que será transmitida por Netflix está siendo promovido por Most Valuable Promotions, la promotora del youtuber convertido en boxeador Jake Paul.
El combate, programado a cinco asaltos de cinco minutos, será el evento principal en la opulenta nueva arena del propietario de los Clippers de Los Ángeles, Steve Ballmer.
