ENSENADA, BC (apro).- A escasos días de cumplirse un año de que le fuera retirada la visa por parte de Estados Unidos, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, descartó que planee solicitar licencia igual que su homólogo de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado por Estados Unidos de tener vínculos con el crimen organizado.
La mandataria estatal lo declaró en una entrevista “casual” el martes y lo reiteró este miércoles 6 de mayo en su conferencia matutina realizada en el municipio de Mexicali, ya que fue abordada por los medios de comunicación que suelen acudir.
La presión y las especulaciones contra Ávila Olmeda comenzó a circular desde el pasado fin de semana y se intensificaron tras llamar de emergencia a todas las alcaldesas y alcaldes de la entidad, así como diputados federales y senadores morenistas.
Tras darse a conocer la reunión, que finalmente se realizó durante la tarde de ayer martes en el Grand Hotel Tijuana, con una duración de dos horas, el equipo de comunicación de la gobernadora envió un comunicado para asegurar que el encuentro fue “para fortalecer la coordinación institucional” y “construir una agenda común de trabajo” con énfasis en “la unidad”.
Sin embargo, durante la mañana del mismo día circuló un video en el que la gobernadora desciende de su camioneta para atender únicamente a un comunicador, en un evento de supervisión de canchas con motivo del “Mundial Social”, promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Únicamente le hicieron una pregunta y fue sobre la licencia, según el clip.
“Claro que no, chicos, por supuesto que no. Aquí estamos trabajando, como puedes darte cuenta. Venimos a supervisar las canchas que estamos construyendo en coordinación con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Trabajo mata grilla, sólo son rumores malintencionados”, respondió Ávila Olmeda.
Como parte de la reacción oficial, también divulgaron a varios medios de comunicación regionales una repuesta en la que rechazaban que el encuentro con alcaldesas y demás funcionarios era para anunciar alguna solicitud de licencia de cargo.
Y este miércoles, tras ser cuestionada nuevamente, rechazó que se tocara el tema la reunión.
“En primer lugar fue una reunión de trabajo, también reforzar la unidad al interior de nuestro movimiento, nuestra militancia. No se tocaron temas de licencias, para nada”, según aseguró.
El 10 de mayo de 2025, el entonces esposo y coordinador de Proyectos Estratégicos de Tijuana y del gobierno estatal, Carlos Torres Torres, anunció que Estados Unidos le había cancelado la visa; poco después, Marina del Pilar dio a conocer que ella también se había hecho acreedora de dicha medida.
“Mi esposo, Carlos, ha enfrentado una situación, y como en toda vida compartida, esa circunstancia también me ha alcanzado. Poco tiempo después de la medida consular que le fue aplicada a él, recibí una notificación similar”, según escribió ese día en su cuenta oficial de redes sociales.
Seis meses después, el 24 de noviembre de 2025, firmaron los papeles de divorcio, según confirmó ella el jueves 22 de enero de 2026, y a días de que se revelaran detalles de la carpeta de investigación por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) contra Torres Torres.
