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Accidentes, desastres ambientales y pérdidas marcan la gestión de Víctor Rodríguez Padilla en Pemex

El hoy exdirector no deja una empresa sana a su sucesor, Juan Carlos Carpio Fragoso, un hombre que lleva apenas un año y medio en Pemex y cuya carrera se desarrolló principalmente en la Secretaría de Finanzas de la CDMX.

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La salida de Víctor Rodríguez Padilla de la dirección general de Pemex, después de apenas un año y medio de gestión, sucedió después de una serie de accidentes graves en la infraestructura de la empresa productiva del Estado, que causaron muertes humanas y desastres ambientales, los cuales se sumaron a la incapacidad de revertir los resultados negativos de la petrolera, que todavía en el primer trimestre del año reportó 46 mil millones de pesos de pérdidas.

Los escasos logros de Rodríguez, como la reducción de la deuda de Pemex con proveedores –producto de la inyección de recursos del gobierno federal–, quedaron opacados por los incendios que ocurrieron en la refinería Olmeca de Dos Bocas, que causó la muerte de cinco personas, y en la de Salina Cruz, en la cual falleció por lo menos un trabajador, así como por el derrame de petróleo que ocurrió de un ducto de Pemex entre febrero y marzo de este año en el Golfo de México.

Más allá de los estragos ambientales y sociales en las costas del Golfo de México, el derrame exhibió la gestión desastrosa de Rodríguez y su equipo, que durante más de un mes y medio difundieron la versión falsa de que el derrame no era responsabilidad de Pemex; el pasado 17 de abril, tras la publicación de reportes de organizaciones de la sociedad civil y de la prensa, el director general de la petrolera tuvo que reconocer que el petróleo había salido de un ducto de Pemex.

En esa ocasión, Rodríguez echó la responsabilidad a tres de sus colaboradores en Pemex –el subdirector de seguridad, salud en el trabajo y protección ambiental, el coordinador de control marino y el titular de derrames y residuos–, y los acusó de haberle engañado respecto a lo sucedido en el Golfo.

No quedó claro si Rodríguez mintió de manera consciente o si efectivamente fue engañado por su equipo; en ambos casos, su liderazgo al frente de Pemex quedó roto, pues aunque ordenó el despido de los tres funcionarios, puso en una mala postura al gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, que durante más de un mes y medio negó con vehemencia que el derrame fuera culpa de Pemex, y tuvo que cambiar su versión de un día para otro para dar la razón a las organizaciones que habían rastreado la mancha de petróleo desde su origen.

Estancamiento

En el video que Claudia Sheinbaum subió este jueves a sus redes sociales para anunciar la salida de Rodríguez, la mandataria aseveró que el exdirector de Pemex y ella habían pactado que su gestión concluiría un año y medio después del arranque del sexenio; sin embargo, esta versión resulta poco creíble, dado que apenas ayer, la agencia Reuters publicó un reportaje que señaló que Rodríguez ya presentó su renuncia en dos ocasiones, pero que Sheinbaum le convenció de continuar en el cargo.

De acuerdo con la agencia, Rodríguez no supo poner orden en Pemex, una empresa víctima de divisiones en los cargos ejecutivos, y de malos resultados económicos y operativos, con un estancamiento de la producción a 1.6 millones de barriles diario, lejos del objetivo de 1.8 millones de barriles por día, y una incapacidad de aprovechar el disparo de los precios del petróleo detonado por la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán.

De hecho, Rodríguez no deja una empresa sana a su sucesor, Juan Carlos Carpio Fragoso, un hombre que lleva apenas un año y medio en Pemex –en la dirección corporativa de Finanzas–, y cuya carrera se desarrolló principalmente en la Secretaría de Finanzas de la Ciudad de México. Apenas ayer, la calificadora S&P Global Ratings redujo de estable a negativa su perspectiva a Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

De acuerdo con el informe de Pemex, la petrolera cerró el primer trimestre de 2026 con una deuda un poco menor a la del año anterior, pero con cerca de 200 mil millones de pesos por pagar entre abril y diciembre de 2026, y pagos pendientes con proveedores de 375 mil millones de pesos.