Un panorama de devastación, fallas en las telecomunicaciones y caos se vive en Colombia tras el violento terremoto de 7.4 grados que sacudió al país sudamericano.
Habitantes de Cali y Bogotá narraron a El Horizonte lo que vivieron la mañana de este lunes 10, tras el que es considerado el mayor sismo registrado en Colombia en la última década.
La emergencia se vive desde dos realidades distintas: la de quienes se encuentran en las zonas más afectadas y enfrentan directamente las consecuencias del terremoto, y la de quienes, desde la distancia, intentan mantener la calma mientras buscan información sobre sus familiares y seres queridos.

En Cali, una de las ciudades afectadas, el sismo no solo provocó daños materiales, sino que también impactó infraestructura básica y los canales de comunicación, complicando las labores de auxilio y el contacto con la población.
Hernando Carraco, habitante de la ciudad, apenas pudo relatar a El Horizonte lo ocurrido, debido a las fallas en las líneas telefónicas que se registraron tras el movimiento telúrico.
Vivo en la Ciudad de Cali; aquí ha sido un poco duro el terremoto. Es un terremoto que afectó más o menos a siete ciudades, de las cuales están Cali, Manizales, Bogotá (que no fue tan afectada), Pereira (muy afectada), Armenia (también muy afectada) y una ciudad de Chocó. Las llamadas están terribles”, narró Carraco.

“Ahorita estamos saliendo a buscar agua para los rescatistas que están siendo afectados por el calor aquí en Cali; está haciendo un calor terrible”.
A cientos de kilómetros del epicentro, en la capital del país, la experiencia fue distinta, pero no menos aterradora, especialmente para quienes habitan en los grandes edificios.
Yo vivo en Bogotá, que es la capital de Colombia; aquí se sintió, no como terremoto, sino como sismo, por supuesto, a distancia del epicentro, que es el Pacífico. Se sintió bastante fuerte; yo vivo en un décimo piso”, contó Andréi Ricardo Torres, de Bogotá.

“En algunos vecinos hubo pánico, se sintió el bullicio, pero aquí en el sector y en general en Bogotá están muy bien”.
La población se mantiene en alerta máxima y revisando sus planes de contingencia ante la advertencia oficial de nuevas réplicas.
Las familias ya preparan alimentos no perecederos, agua potable y kits de primeros auxilios.
Todos los cuerpos de ayuda, inclusive en Bogotá, ya están activos; ya se dieron indicaciones de qué es lo que deberíamos estar recolectando como ayuda en generar. “Estar muy atento a las siguientes réplicas porque al parecer sí habrá más réplicas”, detalló.

“(Nos piden) tengamos este ejercicio de tener el kit antisísmico, estar ya listos con todo el tema de agua potable, alimentos no perecederos, de primeros auxilios y, si tenemos mascotas, pues igualmente protegerlas”.
Aunque Torres está alejado de la zona de desastre, lamentablemente se le informó que tiene familiares que se encuentran entre los escombros en la ciudad de Cali.
“Son familiares alejados, pero están dentro de los escombros, los están buscando”, reveló.
De acuerdo con el reporte que ha dado la autoridad, hasta la tarde de este lunes en Colombia hay 111 fallecidos, 87 heridos, 1,575 viviendas dañadas y 37 destruidas.