

Beamer asumió el cargo en julio pasado tras la salida de Rafael Foley, tres meses después de que se conoció el caso de la presunta intervención de agentes de la CIA en operativos de combate al narcotráfico en la sierra Tarahumara.
En un comunicado, la SSP estatal informó que Gilberto Loya sostuvo una reunión con la cónsul para fortalecer la coordinación en materia de seguridad. El encuentro se efectuó en las instalaciones de dicha torre durante la tarde del viernes, donde Loya señaló la importancia de la colaboración conjunta y del fortalecimiento de la relación diplomática y bilateral a fin de mantener una coordinación permanente.
“Uno de los puntos claves fue el tema de la seguridad fronteriza, principalmente en materia migratoria”, indica el texto.
La cónsul y el secretario realizaron un recorrido por el lugar “con el objetivo de que la invitada diplomática conociera de primera mano el modelo de seguridad que actualmente funciona como la herramienta tecnológica principal en el combate a la criminalidad”.
La Torre Centinela inició funciones como sede de la SSP estatal en abril pasado, aunque continúa en su última etapa de construcción por acabados e interiores inconclusos.
Algunas de las áreas del edificio que ya se encuentran habilitadas son las oficinas del secretario Gilberto Loya en el piso 20; la sala de juntas, en el nivel 19; la Dirección General del C7, en el 15, y la Subsecretaría de Inteligencia y Análisis Policial, en el 14.
Según declaraciones de Loya Chávez, el piso 18 de la torre fue pensado para funcionar como centro de fusión de información, donde se concentrarán las capacidades tecnológicas, plataformas de videovigilancia y sistemas de análisis de datos de tres centros de mando C7 instalados en los pisos 15, 16 y 17.
Inicialmente, el secretario de Seguridad había ofrecido el piso 18 para que operaran analistas y personal técnico de la DEA, así como la FBI, Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), pero retiró la invitación luego de conocerse la muerte de dos agentes de la CIA, quienes realizaban labores de manera encubierta en el municipio de Morelos