

El comisario de la corporación, Julio César Salas, explicó que tras recibirse los reportes se implementaron las acciones correspondientes de verificación y coordinación entre las autoridades, con el objetivo de garantizar la seguridad de los ciudadanos y de las zonas señaladas.
Salas subrayó que todos los avisos relacionados con posibles artefactos explosivos deben ser atendidos con seriedad, ya que implican la movilización de personal especializado y recursos de distintas corporaciones de seguridad, aun cuando posteriormente se determine que se trató de una falsa alarma.
Ante esta situación, el titular de la DSPM señaló que podría analizarse la posibilidad de impulsar reformas que permitan establecer sanciones más severas para quienes realicen llamadas de broma o reportes falsos al número de emergencias 911.
Indicó que el propósito de estas medidas sería inhibir conductas que generan una movilización innecesaria de los cuerpos de emergencia y que, además, pueden afectar la capacidad de respuesta ante incidentes reales que representen un peligro para la ciudadanía