Culiacán, Sinaloa.- Mientras la capital sinaloense enfrenta la violencia derivada de la disputa entre grupos criminales, otro problema se extiende por diferentes sectores de la ciudad: las tomas clandestinas y manipulación de la red de agua potable, fenómeno que ha comenzado a ser denominado “aguachicol”.

Registros de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Culiacán (JAPAC), obtenidos mediante solicitudes de transparencia, documentan miles de irregularidades entre enero de 2024 y julio de 2026.

Durante ese periodo, el organismo aplicó 24 mil 701 sanciones, que representaron una recaudación cercana a los 28 millones de pesos.

Entre las irregularidades detectadas por los inspectores se encuentran conexiones directas o clandestinas a la red, manipulación de tuberías, violación de sellos limitadores y modificaciones al sistema de drenaje sanitario.

Los reportes identifican como algunos de los principales focos de incidencia a Lomas de San Isidro, Costa del Sol, Barrancos, San Fermín y Alturas del Sur.

Este último fraccionamiento concentra el mayor número de casos reportados: 991 multas en 2024, 718 durante 2025 y 394 hasta julio de 2026, para un acumulado de 2 mil 103 sanciones en menos de tres años.

La JAPAC también ha desplegado operativos específicos. En Mont Alto, por ejemplo, inspectores levantaron decenas de actas durante una sola jornada por conexiones clandestinas a la red de distribución.

Las multas oscilaron entre mil 260 y 7 mil 876 pesos, dependiendo de la gravedad de la irregularidad. Los registros indican además que mil 862 sanciones, equivalentes al 7.5 por ciento del total, fueron canceladas, aunque la información disponible no establece las causas de dichas cancelaciones.

El combate al denominado “aguachicol” ocurre al mismo tiempo que Culiacán realiza inversiones millonarias para incrementar su capacidad de abastecimiento.

Entre las principales obras se encuentra la nueva Planta Potabilizadora Sur-Poniente, con una inversión reportada de 207 millones de pesos y capacidad para producir 250 litros de agua por segundo, con la expectativa de beneficiar a más de 36 colonias del sur de la ciudad.

A esta infraestructura se suma la planta potabilizadora de El Salado, que requirió 56.8 millones de pesos y cuenta con capacidad de 30 litros por segundo para atender aproximadamente a 2 mil 500 habitantes de 17 comunidades.

Así, mientras Culiacán destina recursos para ampliar el suministro, las autoridades enfrentan paralelamente el desafío de combatir las conexiones clandestinas que sustraen agua de la red pública.

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