

El fiscal de la Zona Centro, Heliodoro Araiza, explicó que el Código Penal contempla una pena máxima de cinco años de prisión por homicidio culposo, incluso considerando agravantes, por lo que existen beneficios legales que podrían aplicarse.
Mientras el proceso continúa, el detenido permanecerá en prisión preventiva, a menos que esta medida sea suspendida mediante un acuerdo de reparación con los familiares de la víctima.