

Bonilla señaló que, desde su perspectiva, el informe presentó diversas imprecisiones y cuestionó que las cifras de homicidios no fueran abordadas con suficiente claridad. Al comparar los registros entre el sexenio anterior y la actual administración, indicó que los homicidios representaban alrededor del 70 por ciento durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, mientras que actualmente la cifra sería del 63 por ciento.
Sin embargo, sostuvo que al incorporar otros delitos que atentan contra la vida, el porcentaje se eleva considerablemente: de 85 por ciento durante el sexenio de Peña Nieto a 113 por ciento en la actual administración, lo que, afirmó, representa un incremento de 18 puntos porcentuales.
“Están tratando de ocultar los homicidios”, afirmó el alcalde, al cuestionar la manera en que, desde su perspectiva, se están presentando las estadísticas de seguridad.
Como ejemplo, mencionó el caso de Baja California Sur, donde aseguró que por cada persona registrada como víctima de homicidio existen otras seis dentro de registros de delitos relacionados con la vida.
El alcalde también se refirió al fenómeno de las personas desaparecidas y aseguró que, al comparar ambos periodos de gobierno, el indicador habría pasado de 16 a 31 por ciento, situación que calificó como preocupante.
Durante sus declaraciones, Bonilla también cuestionó lo que calificó como una “ley mordaza”, al considerar que algunas propuestas legislativas podrían convertirse en mecanismos de censura para los medios de comunicación y limitar la libertad de expresión.
Asimismo, criticó que durante el informe presidencial no se abordara el denominado “huachicol fiscal”, delito que calificó como “el mayor robo en la historia de México”. Bonilla aseguró que el monto involucrado supera los 600 mil millones de pesos.