

Campos reconoció que fue la única gobernadora que no asistió al evento y afirmó que su presencia podría haber resultado incómoda. “Uno sabe bien cuándo una invitación es por compromiso y cuándo por consideración”, expresó.
La mandataria aseguró que su decisión no representa un rechazo a la coordinación con la Federación y reiteró su disposición para trabajar con el Gobierno Federal en beneficio de los chihuahuenses. También cuestionó la polarización política que, dijo, se impulsa desde el poder.