

“Es algo clave la supervisión. Yo le he dicho a los afiliados de CMIC que deben mantener la supervisión, ya que cada obra debe contar con ella; no hay obra fácil, debe existir una obra con supervisión”, señaló.
Montaño Arreola destacó que la vigilancia constante de los trabajos es fundamental para detectar posibles riesgos y actuar de manera oportuna, especialmente en proyectos de vivienda donde cualquier falla puede derivar en una situación de mayor gravedad.
Lo anterior, luego del incidente registrado días atrás en el Residencial San Francisco, donde parte del patio de una vivienda se derrumbó debido a las condiciones del terreno, ubicado sobre una estructura rocosa y elevada.
El presidente de la CMIC subrayó que este tipo de hechos deben servir como llamado de atención para reforzar las medidas de seguridad y garantizar que las obras se desarrollen bajo una supervisión adecuada.