Bogotá, Colombia.– El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, firmó el Decreto 1368 de 2026, mediante el cual se levanta la suspensión general de los permisos para portar armas de fuego en el país, aunque se mantendrán los requisitos y controles establecidos por las autoridades.
La disposición permitirá que vuelvan a tener efecto los permisos individuales que continúen vigentes, siempre que no hayan sido suspendidos, cancelados o revocados y que sobre sus titulares no exista alguna prohibición legal o judicial.
El mandatario enfatizó que la decisión no implica autorizar el porte indiscriminado de armas, sino eliminar la suspensión general que se encontraba vigente desde 2015.
“Que quede claro: esto no significa porte indiscriminado. Se mantienen controles estrictos, requisitos y permisos de las autoridades competentes”, señaló De la Espriella.
Como parte de los argumentos para justificar la medida, el Gobierno informó que entre el 1 de enero y el 3 de septiembre de 2026 la Fuerza Pública incautó 15 mil 700 armas de fuego, de las cuales 14 mil 179 habrían estado relacionadas con la comisión de delitos.
De acuerdo con las cifras difundidas, 980 armas fueron vinculadas con disidencias, 551 con el Clan del Golfo y 339 con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Las autoridades conservarán la facultad de revisar, suspender, decomisar, cancelar o revocar permisos cuando legalmente corresponda. La suspensión general había sido prorrogada hasta diciembre de 2026, pero el nuevo decreto reactiva los permisos vigentes bajo el régimen de control estatal.