

La desesperación entre los automovilistas ha alcanzado un punto crítico. Habitantes de colonias del sector, como El Molino, señalan que para cruzar la zona se ven obligados a tomar vías alternas —entre ellas la avenida Los Nogales— con el fin de evitar quedar atrapados por completo. Sin embargo, no todos los conductores cuentan con rutas viables para esquivar la vialidad principal.
La molestia social se ha intensificado ante lo que los vecinos consideran una nula respuesta por parte de la Dirección de Vialidad y Tránsito. Colonos denuncian que la vigilancia es prácticamente inexistente y califican el panorama como una burla, al evidenciar que en días recientes se observó una patrulla estacionada sobre la avenida, pero sin agentes a bordo que gestionaran la movilidad o agilizaran el flujo vehicular.
Ante este escenario de parálisis urbana, las y los afectados exigen la presencia permanente y activa de elementos viales para coordinar los semáforos, dirigir los cruces más conflictivos y aliviar la carga de vehículos durante las horas pico.