

El funcionario consideró que se trata de una política de relevancia no solamente nacional, sino también internacional, ante la tendencia creciente hacia el uso de herramientas y sistemas de pago digitales.
Explicó que la transición hacia una economía con mayor presencia de operaciones electrónicas podría generar beneficios importantes, principalmente en materia de trazabilidad del dinero, al permitir un mayor seguimiento de las transacciones financieras.
Fuentes señaló que este proceso se irá incrementando gradualmente con el paso del tiempo y destacó que también podría contribuir a la prevención del lavado de dinero, al existir mayores mecanismos para rastrear las operaciones económicas.
Sin embargo, reconoció que la implementación de este tipo de políticas representa retos, particularmente para algunas comunidades de la ciudad que podrían enfrentar rezagos en el acceso a herramientas digitales y sistemas de pago electrónico.
Ante este escenario, consideró importante que la transición hacia una economía digital tome en cuenta las condiciones de las distintas comunidades, con el objetivo de evitar que sectores de la población queden al margen de estos cambios.