Ciudad de México.- Cuatro proyectos de generación eléctrica, con inversiones superiores a 800 millones de dólares, fueron cancelados este año luego de que las comunidades donde serían instalados rechazaran su desarrollo.
Se trata de los proyectos fotovoltaicos Tecozautla, Ticul 1 y Ticul 2, así como del parque eólico Gunaa Sicarú, que en conjunto contemplaban una capacidad aproximada de 800 megawatts en Hidalgo, Yucatán y Oaxaca.
El caso más reciente fue el de la central fotovoltaica Tecozautla, donde 63.1% de los habitantes de cuatro comunidades votó en contra del proyecto ante preocupaciones por posibles afectaciones a sus recursos naturales y derechos territoriales.
La obra contemplaba una superficie de alrededor de 588.5 hectáreas, con la instalación de más de 204 mil paneles solares, además de un sistema de almacenamiento mediante baterías y caminos internos.
Tras conocerse las actas de rechazo, Green Park Energy, filial de la empresa española Cox, desistió del proyecto.
Los otros tres desarrollos enfrentaron procesos similares, en los que las comunidades manifestaron su oposición a la instalación de infraestructura energética en sus territorios.
Especialistas señalaron que uno de los principales retos para este tipo de proyectos es la falta de comunicación temprana con las comunidades y advirtieron que las consultas no deben limitarse a un requisito administrativo.
También destacaron que estados como Oaxaca, Yucatán, Hidalgo y Chiapas presentan condiciones particulares debido a la presencia de comunidades indígenas y afromexicanas, así como a la importancia cultural, territorial y social de las zonas donde existe alto potencial para generar energía eólica y solar.
Los especialistas coincidieron en que una mayor participación comunitaria, información clara y esquemas transparentes de beneficios podrían reducir conflictos y facilitar el desarrollo de futuros proyectos energéticos.