

Durante su primera conferencia de prensa al frente de la dependencia, Loya presentó un modelo de procuración de justicia basado en nueve ejes estratégicos, que estarán vinculados con las capacidades operativas y de inteligencia de la Plataforma Centinela.
El funcionario afirmó que la prioridad será fortalecer las investigaciones y garantizar que quienes cometan delitos en Chihuahua enfrenten las consecuencias legales correspondientes.
“El objetivo principal que tendremos es atacar la impunidad, atacar directamente a los generadores de violencia y a aquellos que piensan que pueden venir a cometer delitos en Chihuahua y que no va a haber ninguna responsabilidad al respecto”, sostuvo.
Entre las medidas anunciadas destaca que el 100 por ciento del personal de las corporaciones policiales y de la Fiscalía deberá someterse y aprobar los exámenes de control de confianza. Además, se implementará la declaración patrimonial, de intereses y fiscal, conocida como 3 de 3, para todos los colaboradores de la institución.
La reestructuración busca fortalecer la coordinación entre seguridad pública y procuración de justicia, mejorar la capacidad de investigación y establecer mecanismos de control interno para reducir la corrupción y la impunidad en el estado.