Ciudad de México.– El dirigente nacional del Partido del Trabajo (PT), Alberto Anaya, acusó a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de haber congelado las cuentas del empresario Gerardo Sánchez Zumaya, quien aspiraba a la Gubernatura de San Luis Potosí por ese partido.
Anaya aseguró que la medida también alcanzó cuentas de familiares del empresario y sostuvo que tuvo como objetivo obligarlo a abandonar sus aspiraciones políticas. Según el dirigente, Sánchez Zumaya actualmente se encuentra fuera del país y lo considera un “perseguido político”.
El líder petista afirmó que el congelamiento se habría realizado sin una carpeta de investigación ni orden judicial, por lo que acusó violaciones a derechos constitucionales como la presunción de inocencia y el derecho de audiencia.
Sánchez Zumaya había declinado a sus aspiraciones políticas el pasado 24 de septiembre. Anaya insistió en que la actuación de la UIF tuvo motivaciones políticas y buscó impedir su participación en la contienda de San Luis Potosí.
El empresario es propietario de Petrogesa y ha sido señalado previamente en investigaciones periodísticas relacionadas con contratos de Pemex. En septiembre de 2024, REFORMA publicó que empresas vinculadas a Sánchez Zumaya habrían facturado más de 15 mil millones de pesos entre 2022 y 2024 bajo esquemas presuntamente relacionados con empresas fantasma y operaciones de lavado de dinero.
Hasta el momento, las acusaciones de persecución política corresponden a la postura expresada por la dirigencia nacional del PT y no constituyen una resolución judicial sobre la actuación de la UIF.