Entre muestras de cariño de su afición y con la motivación de disputar su fin de semana número 300 en la máxima categoría del automovilismo, el mexicano Sergio “Checo” Pérez cerró este viernes la primera jornada de entrenamientos libres del Gran Premio de Ciudad de México en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
El piloto tapatío, quien recientemente renovó su vínculo con Cadillac por tres temporadas más, reconoció la enorme carga emocional de volver a correr ante sus seguidores.
“Es un momento muy especial para mí volver a rodar en la pista de casa, aquí en México, delante de mis seguidores y de mi gente”, expresó el subcampeón mundial de hace tres temporadas y dueño de seis victorias y 39 podios en la Fórmula Uno.